20 de agosto 2010 - 00:00

Palermo, inseguro: matan a ladrón en intento de robo

Personal de Gendarmería se acerca al edificio en el que un subcomisario mató al ladrón que entró a robar a su departamento del barrio de Palermo.
Personal de Gendarmería se acerca al edificio en el que un subcomisario mató al ladrón que entró a robar a su departamento del barrio de Palermo.
Un subcomisario de la Policía Federal mató ayer a balazos a un delincuente con el que se tiroteó cuando ingresó a robar a su departamento del barrio porteño de Palermo, tras utilizar una tarjeta magnética para abrir la puerta. Este hecho se suma a la muerte del ladrón que intentó asaltar el miércoles un negocio de computación y al robo a un edificio de la calle Arenales.

Voceros de la fuerza informaron que el hecho ocurrió alrededor de las 13 en el sexto piso de un edificio de Güemes 3547, cuando el oficial Oscar Armando Lazarte, jefe de la División Enlace del Congreso Nacional, se encontraba en su casa.

El ladrón y un cómplice entraron al edificio de una forma que todavía no está clara y aparentemente «al voleo» se dirigieron al sexto piso, donde el subcomisario se encontraba con una empleada doméstica, explicó el jefe de prensa de la Policía Federal, Néstor Rodríguez.

Una vez en el departamento, usaron una tarjeta magnética para hacer saltar el pestillo de la puerta, ya que no tenía doble traba y se dirigieron a la cocina, donde amenazaron de muerte a la empleada. Dos perros que había en el lugar atacaron a los delincuentes con mordidas en las piernas, por lo que el subcomisario descubrió el asalto y tomó un arma que tenía en la habitación.

Al llegar a la cocina, se produjo un tiroteo que terminó con uno de los ladrones muerto dentro del departamento, mientras que su cómplice escapó. Tras avisar al 911, una ambulancia llegó al lugar, pero el ladrón, de entre 50 y 55 años, ya estaba muerto, dijo el titular del SAME, Alberto Crescenti.

Después del hecho, el subcomisario y su empleada fueron llevados a la seccional 21, con jurisdicción en la zona, y sólo fueron atendidos por su estado de shock, ya que no sufrieron ninguna herida durante el enfrentamiento. En tanto, se realizó un amplio operativo en la zona para dar con el segundo asaltante, pero hasta anoche no había sido atrapado.

Por orden de la fiscal de instrucción porteña Estela Andrades de Segura, al lugar del crimen concurrieron peritos de Gendarmería Nacional, quienes permanecieron cerca de cinco horas en el departamento levantando rastros. Además, secuestraron el arma del policía y la que tenía el delincuente para someterlas a peritajes.

El ladrón poseía tatuajes en su cuerpo del tipo de los que se realizan los presos y usaba un arma que tenía pedido de secuestro por haber sido utilizada en otro hecho, detalló Rodríguez.