Papandreu busca apoyo para rápido desembolso

Edición Impresa

Atenas - En pleno contexto de ebullición social, el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, empezará hoy las consultas en su gabinete sobre el nuevo paquete de ayuda financiera que intenta conseguir del FMI y la Unión Europea (UE). Durante la semana buscará el consenso necesario entre sus 156 diputados para que las nuevas medidas sean ratificadas por el Parlamento. De ese paso depende que la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo aprueben un nuevo plan de ayuda, que, según los medios griegos, alcanzaría los 85.000 millones de euros hasta 2014.

Atenas queda también a la espera de la entrega de un quinto tramo de ayuda externa que fue aprobado el viernes. Según este acuerdo, se desembolsarán 12.000 millones de euros para el 15 de julio, indispensable para que Grecia cumpla con sus obligaciones más inmediatas. Para conseguirlo, el Gobierno se comprometió a concretar nuevos recortes e imponer mayores impuestos.

Video

Para buscar apoyo en la población, la oficina de Papandréu publicó este fin de semana un video con «la labor hecha en los 20 meses de Gobierno, mucho más que en las últimas décadas» y afirmó que «los sacrificios no han sido en vano». Papandréu podría verse obligado a convocar elecciones anticipadas hacia finales de julio si no logra el apoyo de sus propios diputados parlamentarios, pese a los avances para corregir el desfase macroeconómico que heredó de los conservadores en octubre de 2009. Logró reducir el déficit fiscal del 15,4 por ciento del PBI en 2009 al 10,5 por ciento en 2010 y con las nuevas medidas de ahorro de 6.400 millones de euros para este año, espera recortarlo hasta el 7,5 por ciento del PBI.

Sin embargo, los trabajadores no parecen muy convencidos de estas mejoras en los números macroeconómicos. De hecho, los sindicatos convocaron a una huelga general de 24 horas para el 15 de junio y los trabajadores de empresas estatales que deben ser privatizadas llamaron a otro paro para el 9 de junio en Atenas y Salónica. Protestan contra el elevado desempleo, que roza el 16 por ciento, y la recesión económica, pese a haber recibido ya el país la mitad del préstamo de 110.000 millones de euros que en 2010 le concedieron la UE y el FMI.

Ayer las manifestaciones volvieron a multiplicarse en Grecia. Aproximadamente 100.000 personas se congregaron en la plaza Syntagma de Atenas para protestar contra el plan de ajuste implementado por el Gobierno de Grecia, según cifras difundidas por medios locales. Muchos de los manifestantes portaban banderas de Argentina, Italia, España, Portugal e Irlanda instando a las poblaciones de dichos países a respaldar a los griegos en su actual lucha.

Confusión

«Estamos decepcionados, confundidos y tenemos miedo por el futuro de nuestros hijos», dijo una mujer por radio. Durante la noche de ayer eran cada vez más las personas que se acercaban de todas partes de la capital a la plaza central para expresar su descontento por las medidas tomadas por el Gobierno socialista.

El llamamiento de los «indignados» griegos fue panhelénico y paneuropeo, con una invitación a cien ciudades europeas y en especial, a Madrid, donde una gigantesca pantalla transmitió en directo en la Puerta del Sol lo que ocurría en Atenas. La gente salió a las calles con ollas vacías y pancartas contra el Gobierno, pitos y tambores, y pidiendo a gritos a los políticos «que se vayan ya», al mejor estilo de Argentina en diciembre de 2001.

Agencias DPA y EFE

Dejá tu comentario