Para emergentes, la clave es seguir la evolución del dólar

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El recrudecimiento de la crisis en Europa no debería golpear en forma significativa a los mercados emergentes. Al revés de lo que sucede en los PIGS del Viejo Continente (Portugal, Irlanda, Grecia y España), los niveles de deuda son más que manejables y casi todos los países tienen superávit fiscal.

El comportamiento de los CDS (Credit Default Swaps), es decir el costo de cubrirse de un posible default demuestra que los inversores tienen bien claras las diferencias. En Grecia, por ejemplo, ese costo subió nuevamente a los 1.000 puntos básicos, es decir, el 10% anual del precio del bono. En Brasil, en cambio, no supera los 200 puntos. Y lo mismo sucede en casi todos los países de América Latina y el sudeste asiático.

Por lo tanto, sería extraño que súbitamente los emergentes se queden sin crédito porque Irlanda o tal vez Portugal se vean obligados a acudir a rescates.

Ejemplo

Sin embargo, no todo luce tan simple. Y crisis que comenzaron como problemas puntuales en una economía sí terminaron en un verdadero caos global. El ejemplo más cercano es la crisis hipotecaria («subprime») en los Estados Unidos. El tequila mexicano en 1995 fue otro caso de cómo una situación que afecta puntualmente a una economía termina contagiando a toda una región.

¿Qué elementos habrá que tener en cuenta para determinar hasta qué punto la crisis europea puede esparcirse en otros mercados e impactar, por ejemplo, en la Argentina? Uno de los puntos centrales es hasta qué punto puede verse afectado el euro o, visto de otra manera, hasta dónde puede llegar la apreciación del dólar. Por lo pronto, ayer las acciones argentinas que cotizan en Wall Street casi no reflejaron esta incertidumbre.

La moneda norteamericana llegó a su nivel mínimo hace un mes, cuando el euro tocó 1,41. Pero luego comenzó a ganar terreno, hasta 1,36
. Si la tendencia se acentúa, impactaría negativamente en el precio de los commodities, principal sostén de los superávit comercial y fiscal de la mayoría de los emergentes.

Pero al mismo tiempo que Europa transita una aguda crisis, Estados Unidos tiene lo suyo y emitirá u$s 600.000 millones para darle más aire a la economía.

Posiblemente hoy se conozcan algunos datos favorables en relación con la economía norteamericana, cuando se divulgue la revisión de la marcha del PBI en el tercer trimestre, ya que sería retocado al alza. Al mismo tiempo, los resultados de las empresas en el tercer trimestre también fueron positivas. Un dato contundente: en relación con el piso alcanzado en el último trimestre de 2008, las ganancias empresarias subieron nada menos que un 35%.

El Deutsche Bank consideró que estos resultados «impactarán positivamente en la generación de empleo en los próximos trimestres, como sucedió históricamente». En ese caso, el escenario de una suba de tasas estará más próximo y con ello una posible apreciación mucho más rápida del dólar.

Pero el escenario de un incremento de tasas no sucedería por lo menos hasta bien entrado 2011, o probablemente haya que esperarlo hasta 2012.

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