Para la Bolsa, fue el peor enero en la historia

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El 30 de enero de 2007 terminábamos nuestro comentario alertando a los lectores que "a pesar de que muchos insisten con la imposibilidad de una crisis, otros temen que una mera alteración en los flujos de fondos (como la de junio pasado) podría disparar una crisis de magnitud impensada. A pensar". A ésta siguieron innumerables alertas de igual tenor que hoy, frente a lo que está sucediendo, poco y nada importan. Retrocediendo el 8,84%, el que acaba de terminar ha sido el peor enero en los 114 años de historia del Dow (lo que más cercano es el -8,64 de enero de 1916, cuando el Dow perdió un 4%). Esto, que no es más que una anécdota, marca otro quiebre en las esperanzas, ya que tradicionalmente "así como va enero, va el año" (desde 1950 esta máxima no se cumplió fehacientemente en sólo en cinco oportunidades). Con 208 de los 500 integrantes del S&P habiendo presentado balances y el Dow cediendo un 0,9% en la semana (el viernes se desbarrancó un 1,82%, a 8.000,86 puntos, a pesar de que el PBI fue mejor que lo esperado), es claro que el mercado fue optimista por demás en sus predicciones. Pero no todo son empresas, la economía y la política tampoco ayudan. Posiblemente, el Congreso apruebe pronto otras medidas de estímulo, el problema es que no sabemos cuántas "ganas" les queden a los inversores ni credibilidad al nuevo Gobierno. No por nada en Davos se coincidió en una larga recesión, pero no en su solución. Tanto pesimismo da para pensar...

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