El informe, que se refiere a los datos del tercer trimestre, también revela que el empleo precario alcanza al 41,4%.
El 9,9% de la población económicamente activa se encuentra desocupada en la Argentina y apenas cuatro de cada diez tiene un empleo de calidad, según un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) con datos relevados hasta el tercer trimestre de este año.
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La tasa de desempleo resulta mayor que la última brindada por el INDEC, que informó el 8,5% para el tercer trimestre, con aproximadamente 1.069.000 personas sin trabajo.
De acuerdo con el informe de la UCA, además, el empleo precario trepa al 41,4% en el tercer trimestre. Según el documento, entre el cuarto trimestre de 2015 y el tercer trimestre de 2016 se verifica una caída del 1,6 % del empleo pleno y un aumento significativo del riesgo de desempleo.
Los datos pertenecen a la Encuesta de la Deuda Social Argentina que también revela que el 30,7% de la población económicamente activa tiene un empleo regular pero sin vinculación con la seguridad social. El 18% de la población económicamente activa está subocupada en actividades de baja remuneración, alta inestabilidad o participan de programas de empleo y el 9,9% se encuentra abiertamente desocupada.
Por otra parte, el informe indica que entre 2010 y 2016, la proporción de subempleos inestables pasó del 9,7% al 18% de la población económicamente activa, y considera que este incremento estuvo "originado principalmente por las políticas contracíclicas de generación de trabajos vinculados a un mercado interno de consumo de bajos ingresos y/o a programas de empleo".
Así, añade, "se compensó el comportamiento de la desocupación (la cual disminuyó de 11,4% a 9,9%) en un contexto de falta de inversión productiva y de ausencia de creación de empleo pleno".
El riesgo de desempleo (haber estado desocupado al menos una vez en el último año) pasó del 24,9% al 27,7% y la percepción de los ocupados de considerar altamente difícil conseguir un empleo similar en caso de perder su actual trabajo, subió del 84,5% a 88,1%.
En cuanto a las retribuciones, el mayor ingreso medio laboral mensual, en el tercer trimestre de 2016, corresponde a los ocupados con empleo pleno ($15.099), en menor medida los que poseen empleo precario ($ 9.426) y por último, los trabajadores con subempleo inestable ($ 3.724).
Según el trabajo, entre 2010 y 2016 la media de ingresos mensuales disminuyó un 7,9% (de $11.832 a $10.897), lo que "se debe, básicamente, al decrecimiento de los ingresos de los trabajadores con subempleo inestable ya que el promedio del resto no presenta variaciones significativas".
"En 2016, la ampliación de la brecha de ingresos llevó a que los trabajadores con empleo de baja calidad ganaran un 51,5% menos que los de empleo pleno de derechos", destaca el documento. Otro dato es que "los empleadores no le realizan los aportes jubilatorios al 33,3% de los asalariados y el 71,5% de los trabajadores por cuenta propia no realizan aportes", mientras el sector informal concentra el 52,7% de los ocupados.
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