27 de noviembre 2015 - 00:00

Para la UE hay un “cambio esperanzador”

 Argentina vive un "cambio esperanzador" y la UE apuesta por "un nuevo impulso a una vieja relación", explicó José Ignacio Salafranca, embajador de la Unión Europea en Buenos Aires, quien confía en que el nuevo escenario contribuya a avanzar en el acuerdo entre Bruselas y el Mercosur. "Esperamos que la hoja de ruta con la UE pueda ser ambiciosa y nos permita apoyar este nuevo momento que está viviendo Argentina y que ha suscitado grandes expectativas en la comunidad internacional y en la UE en particular", señaló. Mauricio Macri adelantó que entre sus prioridades se encuentran el impulso a las relaciones internacionales, especialmente con sus vecinos de Mercosur, con EE.UU. y con Bruselas.

Las tensiones que marcaron la relación entre el Gobierno de Cristina Fernández y el bloque europeo quedaron atrás. "Tenemos que pensar más en las posibilidades que presenta el futuro que detenernos en las diferencias del pasado", apuntó Salafranca y que rescató los anuncios de Macri sobre los cambios en la política económica y la necesidad de generar confianza en el país. "Creo que ha acertado al decir que el elemento fundamental y dinamizador de las inversiones extranjeras que parece que necesita el país tiene que venir de la seguridad jurídica, del respeto al imperio de la ley y del respeto a los compromisos adquiridos", manifestó el jefe de la delegación de la UE en Buenos Aires. Argentina puede ser "un socio positivo y activo de la UE", agregó el diplomático, confiado en "dotar de un ambicioso contenido a la agenda bilateral" y "poder contar con Argentina como un socio importante en el contexto regional y en el contexto global".

En tanto, Salafranca recordó que el bloque europeo ya cerró acuerdos de asociación con varios países de la región, como México, Chile o Brasil y con el bloque de América Central. Tras veinte años de negociaciones, "la gran asignatura pendiente en el subcontinente es la conclusión de un equilibrado y ambicioso acuerdo entre la UE y el Mercosur", subrayó. "Este tiempo se ha hecho ya demasiado largo y creo que es momento de dar un impulso a esta negociación", opinó Salafranca, quien considera que el reciente intercambio de información entre las partes podría dar paso, antes de fin de año, a una eventual presentación de ofertas. Sólo el 10 % de los intercambios entre la UE y Mercosur afecta a productos sensibles, "por lo tanto es un tema de vocación política, y creo que si hay voluntad política, siempre se puede encontrar un camino".

Asimismo, manifestó que la UE "ha demostrado su voluntad de avanzar en estas negociaciones con Mercosur y muchas veces la voluntad política es condición necesaria, pero no suficiente". La Unión Europea es actualmente el segundo socio comercial de Argentina, después de Brasil, y el principal inversor en el país. "Creo que si tuviéramos una arquitectura institucional que vendría a ser representada por el acuerdo de asociación entre la UE y Mercosur, estas cifras yo creo que podrían intensificarse y podrían multiplicarse", subrayó. En el bloque europeo "queremos prestar una mirada a América Latina, una mirada atenta, una mirada en la que América Latina no es periférica, sino que es central, no es un continente emergente, sino que es un continente emergido", aseguró. "Pensamos que si tenemos un marco de relaciones transatlánticas y un horizonte muy ambicioso, las relaciones transatlánticas deberían de ser cosa de tres. La UE, América Latina y EE.UU.".

Dejá tu comentario