Para Piñera, la fortuna lo perjudicó en la política

Edición Impresa

Santiago - El aspirante de derecha a la presidencia de Chile, Sebastián Piñera, afirmó ayer que por su condición de empresario siempre ha estado sometido a un escrutinio mucho más profundo y severo que el de otros políticos.

«Voy a llegar a una situación en que parte de mis activos va a estar en un fideicomiso ciego y otros invertidos en forma transparente en el extranjero, en fondos de inversión, en los que no voy a tener ninguna injerencia», añadió Piñera en declaraciones al diario La Tercera.

«Por lo tanto, voy a tener una actuación a prueba de conflictos de interés», recalcó el candidato de la Coalición por el Cambio, una de las personas más ricas de Chile, con una fortuna estimada en u$s 1.200 millones, según Forbes.

En opinión del opositor, el estar en política no le produjo ningún beneficio económico y enfatizó que renunció a participar en la gestión y administración de sus empresas. «He seguido un modelo de transparencia: cualquier persona que vaya a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) podría saber exactamente dónde están todas mis inversiones», aclaró Piñera, uno de los mayores accionistas de la línea aérea LAN.

Asimismo, insistió en que es necesario tener en Chile una legislación que regule el patrimonio de las personas que están en el servicio público. «Es necesaria, porque hoy no existe para los que son senadores, diputados, ministros e intendentes (gobernadores)», subrayó.

El próximo 17 de enero se celebrará la segunda vuelta presidencial en Chile, en la que se enfrentará al candidato oficialista, el democratacristiano Eduardo Frei.

En la entrevista con el diario local, el candidato de la derecha reconoció que, a su juicio, la Concertación hizo un gran aporte para recuperar la democracia. «También permitió hacer una transición con sabiduría y consenso: logró consolidar la democracia, la economía social de mercado, la recuperación de una sana convivencia nacional, particularmente durante el Gobierno de Aylwin, pero se empezó a agotar a partir de 1998. Tengo muy clara la fecha», remarcó, tratando de mortificar a su rival.

«Fue cuando Eduardo Frei (1994-2000) no fue capaz de anticipar ni mucho menos enfrentar la crisis asiática, y ahí se inició un ciclo negativo», recalcó. Piñera recordó que la Concertación de los años 1990 tenía un proyecto, una misión, unidad, vocación de servicio público, y «todos esos valores se han debilitado. Es lo que suele ocurrir cuando se permanece demasiado tiempo en el poder», añadió.

«Chile requiere otra transición. Tuvimos la transición a la democracia y ahora tenemos que hacer la de un país subdesarrollado a uno desarrollado», agregó Piñera.

El aspirante de la derecha manifestó ayer su total rechazo a «falsedades» en alusión a las palabras de Frei, quien el sábado había acusado a la oposición de hacer una «campaña asquerosa». «Me sorprendieron las palabras de Frei, porque nunca había escuchado esas acusaciones», aseguró Piñera tras participar en una actividad en un hogar de ancianos. «Yo rechazo todas las falsedades y las campañas sucias, incluyendo las que afectan a mi contrincante», recalcó.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales, realizada el pasado 13 de diciembre, Piñera obtuvo el 44,03% de los votos; Frei, el 29,60%; el candidato independiente y ex socialista Marco Enríquez-Ominami, el 20,13%; y el postulante de la izquierda extraparlamentaria, Jorge Arrate, el 6,21% de los sufragios.

Agencias EFE y ANSA

Dejá tu comentario