Bogotá - Los paramilitares de ultraderecha confesaron que cometieron 21.000 homicidios durante los años de guerra contra las guerrillas izquierdistas, anunció ayer la Fiscalía, que consideró la cifra como la punta del iceberg de aquel «horror».
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«Hasta la fecha hemos obtenido la confesión de 21.000 crímenes cometidos entre 1987 y 2005 por algo más de 600 paramilitares desmovilizados», dijo el jefe de la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía, Luis González Pese a los 21.000 asesinatos admitidos, sólo una persona fue condenada, otras 14 aguardan sentencia y la Fiscalía formuló cargos a 186, detalló González.
Las confesiones se lograron en el marco de una controvertida ley, denominada Justicia y Paz, que garantiza penas máximas de 8 años de cárcel a los ex paramilitares que confiesen todos los delitos, incluso de lesa humanidad, y compensen a las familias de sus víctimas.
Esa ley, que entró en vigencia el 25 de julio de 2005, fue impulsada por el Gobierno del presidente Alvaro Uribe y permitió, según el Gobierno, la desmovilización de unos 32.000 integrantes de las otrora temidas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha).
«Cuando empezó a regir esa ley nadie dimensionó lo que pasaría judicialmente», agregó González.
«Hemos documentado alrededor de 246.000 hechos que ocurrieron en estas regiones, donde tenían presencia grupos de autodefensa», de los cuales 26.000 fueron reconocidos, agregó el funcionario. Sin embargo, admitió: «Hasta ahora estamos empezando». El «horror» puede ser mayor «porque faltan muchos homicidios por confesar», advirtió.
En los casi tres años de su vigencia, la ley permitió además recuperar los restos de 2.400 personas hallados en 1.906 fosas, e identificar y entregar a sus familiares 650 cadáveres, añadió González. «Además hemos logrado depurar a 22.000 las estadísticas de personas desaparecidas entre 1985 y 2005», apuntó para desvirtuar las críticas de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que reclaman penas más severas.
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