La metalúrgica santafesina Paraná Metal comunicó ayer a 750 operarios suspendidos que no puede seguir pagándoles el 70% del salario, por lo que les abonará sólo el 20%, generando rechazo en el gremio y amagues de medidas de fuerza. La firma tiene 1.100 operarios, pero mantiene suspensiones rotativas mensuales que afectan a unos 750 desde el 30 de enero de este año, cuando la planta fue abierta tras 45 días de paralización total de la producción.
Esta fábrica se encuentra con serias complicaciones financieras desde setiembre de 2008, cuando se desató la peor etapa de la crisis económica mundial que desplomó la demanda de autopartes de metal para vehículos de distinto porte.
Tras casi un año de tensa situación en el interior de la fábrica, con varias intervenciones del Gobierno nacional incluidas, los operarios reclaman ahora «estabilidad laboral para todos» y que se realicen gestiones para aumentar la producción.
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