11 de noviembre 2010 - 00:00

París, sin argentinos

Nalbandian también dejó París al caer ante Murray. El cordobés se quejó de su vencedor: «Es una lástima que llore demasiado», señaló.
Nalbandian también dejó París al caer ante Murray. El cordobés se quejó de su vencedor: «Es una lástima que llore demasiado», señaló.
Se terminó la temporada para los tenistas argentinos. Los dos últimos en despedirse fueron David Nalbandian y Juan Mónaco, quienes perdieron ante el escocés Andy Murray y el serbio Novak Djokovic, respectivamente, y quedaron eliminados en la segunda ronda del Masters 1000 de París Bercy, último torneo de la temporada antes del Masters de Londres.

Con el fin de la temporada, Mónaco quedó como N° 1 de la Argentina, con 1.480 puntos, al igual que Nalbandian. Pico quedó en lo más alto por haber jugado más Grandes Slams y más Masters 1.000.

Mónaco (24 del mundo) fue ampliamente superado por el defensor del título, Djokovic (3) por 6-4 y 6-3, mientras que Nalbandian (25) perdió ante Murray (4) por 2-6, 6-4 y 6-3.

Mónaco salió a enfrentar en el court central del Palais Omnisports de Bercy a Djokovic, a quien nunca había podido vencer en tres enfrentamientos.

En el comienzo logró adelantarse 4-2, pero no pudo resistir ante la presión y solidez del serbio, que encadenó cuatro games consecutivos para quedarse con el primer set. En el segundo parcial, el serbio volvió a quebrar en el quinto game para desnivelar y sacar una diferencia que sería definitiva.,

Por su parte, Nalbandian (25) salió con todo ante Murray, presionando con su servicio y con precisión en todos sus golpes sorprendió al escocés al quedarse con el primer set por 6-2.

No obstante, en el segundo parcial el escocés cambió la táctica, se mostró más agresivo y el partido se volvió más parejo. Al cordobés su servicio ya no le funcionaba como en el primer set y Murray presionó para lograr un quiebre vital cuando estaban igualados en 4, para luego cerrar el parcial con su saque ante la bronca de Nalbandian, quien estrelló su raqueta contra el piso. La paridad continuó en el tercer set, hasta que en 2-2 Murray sintió un pinchazo en la muñeca derecha, por lo que debió ser asistido por el médico. Con gestos de dolor, todo parecía indicar que el británico abandonaría, pero regresó al court para mantener su servicio. En el octavo game, Murray quebró nuevamente valiéndose de las imprecisiones del cordobés.

Dejá tu comentario