La necesidad de la UOM de mantener el poder adquisitivo de los salarios sin mostrar porcentajes indeseables para el Gobierno motoriza la creatividad. Antonio Caló les reclamó ayer a los empresarios metalúrgicos el pago de una suma fija de $ 700 por febrero y otro tanto para marzo, como condición previa para la paritaria que deberá tener vigencia a partir de abril. A cambio, el sindicalista les prometió oficiar de gestor ante el Gobierno para agilizar el pago de los reintegros a las exportaciones y hasta la posibilidad de fraccionar las deudas por contribuciones patronales. (Ver pág. 2.)
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