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Paro en el puerto amenaza la exportación de granos
Tanto preocupa la marcha de las negociaciones salariales que en el mercado de futuros de Chicago, la noticia de una huelga impulsó inicialmente el precio de los contratos de la soja más cercanos, aunque la oleaginosa finalmente cayó el 0,05% ayer en el mercado internacional, y se cotizó a u$s 355,69.
Los trabajadores portuarios impidieron ayer el embarque de mercadería en dos terminales del puerto de San Martín, uno de los principales centros de carga de granos del país. La protesta de la Cooperativa de Trabajos Portuarios comenzó el lunes por la noche y tenía lugar en las terminales Quebracho (de la firma Cargill) y Terminal 6 (de Bunge y Aceitera General Deheza), en Santa Fe.
«Después de muchas negociaciones, se ha determinado tomar medidas de fuerza porque no se pudo llegar a ningún acuerdo», dijo el secretario general del Sindicato Aceitero de San Lorenzo, Pablo Reguera, que apoya la medida de los trabajadores portuarios.
La medida de los estibadores cuenta con el apoyo del influyente titular de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, además del Sindicato Aceitero y la Federación de Camioneros. Hay versiones de que llegará una caravana de camiones que podría complicar la situación del cordón agroexportador.
La Argentina es uno de los principales proveedores de alimentos del mundo, por lo que el reflejo del conflicto en los mercados, no tardaría en llegar.
En el caso de la industria vinculada al sector agrícola, los sindicatos ven al período del inicio de la cosecha de soja y el maíz como un momento adecuado para pedir que se cumplan sus expectativas salariales. En este sentido, la Cooperativa de Trabajos Portuarios quiere que las firmas exportadoras que operan en las terminales aumenten sus tarifas y así puedan financiar los aumentos salariales que reclaman, de alrededor del 100%.
«Estas son las dos terminales que están por ahora bloqueadas y en donde no se puede descargar. Se teme que la protesta se termine generalizando», afirmó un operador de granos de Rosario.
Los productores comenzaron recientemente la cosecha de la soja del ciclo 2009/10, que alcanzaría la cifra récord de alrededor de 53,5 millones de toneladas.
Fuentes de las terminales consignaron que el pedido de recomposición de tarifas es «absolutamente desproporcionado y carece de toda lógica» si se lo compara con los valores que se barajan dentro de la misma actividad y en instalaciones portuarias vecinas.
En la misma batalla se encuentra la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA), liderada por Alfredo Palacio, que anunció ayer que «en función de las posibilidades de los sectores económicos con los cuales nos toca discutir, que hoy generan enormes dividendos, los objetivos salariales tendrán que ver con esa realidad, sin techos ni pisos» y, ante la falta de respuesta por parte de los empresarios, «no se descartan medidas de fuerza en el corto plazo».
URGARA agrupa a los trabajadores que intervienen en la cadena de comercialización granaria, verificando y determinando la calidad del grano, los cereales y los subproductos.


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