Paso clave en la apertura de Cuba: habrá crédito para empresas y familias

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La Habana - El régimen de Raúl Castro dio ayer otro paso en su plan de reformas económicas, luego del permiso para la compraventa de casas y autos, al autorizar a los bancos cubanos a otorgar créditos a negocios y agricultores privados y a personas que quieran construir o reparar viviendas.

Un decreto publicado en la Gaceta Oficial «regula la política crediticia y otros servicios bancarios encaminados a apoyar el desarrollo de las producciones agropecuarias, el ejercicio del trabajo por cuenta propia (privado) y otros modelos de gestión no estatal», informó el diario oficial Granma.

El periódico del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único) destacó que los créditos también estarán disponibles para quienes emprendan «acciones constructivas por esfuerzo propio» en sus casas. La isla tiene un elevado déficit ha-bitacional, estimado en un millón de viviendas, uno de los problemas sociales más críticos.

El trabajo por «cuenta propia» designa a pequeños negocios privados, entre ellos los paladares (restaurantes), que han florecido en la isla favorecidos por el auge del turismo.

El otorgamiento de créditos, que comenzará el 20 de diciembre, constituye un paso revolucionario en un país muy poco bancarizado, donde el Estado controló durante medio siglo toda la actividad económica y donde un salario medio equivalente a 20 dólares al mes frena la capacidad y la cultura del ahorro.

La inédita medida, que había sido anticipada en julio, satisface una aspiración de miles de cubanos que han incursionado en actividades económicas privadas al amparo de las reformas de Raúl Castro, que sucedió en el mando en 2006 a su hermano Fidel. El crecimiento de un circuito crediticio es condición básica para la expansión del sector privado.

Los créditos se concederán «siempre en pesos cubanos (CUP)» y el importe y plazos de amortización serán acordados entre el banco y el solicitante.

En la isla circula además el peso convertible (CUC), equivalente al dólar, utilizado en parte por el comercio y en múltiples servicios, que se cambia a 24 CUP.

Destinos

Los agricultores «podrán solicitar créditos para la compra y reparación de equipos y medios de trabajo, u otras acciones que contribuyan a elevar las producciones agropecuarias» y los trabajadores privados «para financiar la compra de bienes e insumos para un mejor desempeño de su actividad», establece el decreto.

«Estaba esperando este nuevo sistema crediticio para tener una oportunidad de abrir mi negocio, una cafetería, de comidas rápidas», dijo animado Eugenio Sánchez, un ex empleado de comercio mientras leía la noticia en el diario oficial.

Raúl Castro impulsa un plan de más de 300 reformas, aprobadas por el VI congreso del PCC en abril, destinadas a hacer eficiente el agotado modelo económico centralista de corte soviético, vigente en la isla durante medio siglo, entre ellas la ampliación del trabajo por cuenta propia y la entrega de tierras estatales en usufructo. Además, en las últimas semanas fue autorizada la compraventa de casas y automóviles, prohibida tras el triunfo de la revolución en 1959.

Los cubanos no tienen la capacidad ni la cultura del ahorro, aunque disponen de servicios de salud y educación gratuitos, y de una canasta básica de alimentos muy subsidiada, pero insuficiente.

Se acostumbraron a vivir al día, sobre todo a partir de la crisis de los 90, causada por la desintegración de la Unión Soviética, principal sostén económico del país durante años. Muy pocos cubanos tienen cuentas bancarias. Las excepciones son quienes logran reunir algún dinero, generalmente músicos que hacen giras al extran-jero, y profesionales, sobre todo médicos, que cumplen misiones en otros países, además de quienes reciben remesas familiares del ex-terior.

El resto de los cubanos, sobre todo los campesinos, si tienen algún ahorro prefieren guardarlo en sus casas.

En octubre de 2010 el trabajo privado fue ampliado y los requisitos legales reducidos, lo que implicó que desde esa fecha se incorporarán otras 181.000 personas, sumando más de 338.000 en septiembre pasado. Además, unos 150.000 campesinos han recibido del Estado 1,3 millones de hectáreas en usufructo, con el fin de estimular la producción de alimentos, según datos oficiales.

Agencias AFP, EFE, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero.

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