26 de diciembre 2008 - 00:00

Pasó la Navidad y un año para la vergüenza

Pasó la Navidad y un año para la vergüenza
¿Recuerda? En enero nos escandalizamos con los 7.000 millones de dólares que Jerome Kerviel le "borró" al Société Générale.
Hoy, revelado el latrocinio de Madoff eso no son más que migajas. Migajas, como definió AIG los u$s 11.000 millones que perdió a principios de año. Claro, luego les sacó más de u$s 170.000 millones a los contribuyentes. Pero desprecio fue lo que mostró el CEO del Bank of America a la idea de rescatar al sector automotor con u$s 13.700 millones, seguramente porque él le sacó al TARP u$s 15.000 millones. El premio en este sentido se lo lleva el CEO de WaMu, que se embolsó un "bonus" de u$s 8 millones tras derrumbar un 70% las acciones de su empresa y dejarla a un paso de la bancarrota. Parecido a lo del CEO de Merrill, que se llevó u$s 10 millones tras unos pocos meses de gestión por "regalarle" al Bof la que fuera la mayor casa de Bolsa del mundo. Patético en cambio fue lo del Citigroup, ex adalid de la desregulación y hoy apenas "un banquito", que se pasó el año rogando porque prohibieran la venta en descubierto de sus acciones, y lo del CEO de Bear Stearns que tres días antes de desaparecer la firma bramaba "nuestro balance, liquidez y capital sigue siendo fuertes". Así fue el año y algunos de los personajes que tuvimos.
Ante todo esto no podemos dejar de preguntarnos si el 0,58% que ganó el Dow en la última rueda, al cerrar en 8.468,48 puntos, no es un inmerecido regalo de Navidad.

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