1 de octubre 2012 - 00:30

Peor la inseguridad en Santa Fe: se fugan delincuentes

Tras la tensión por el acuartelamiento, el fin de semana se produjo la fuga de 14 presos de la Comisaría 21a.
Tras la tensión por el acuartelamiento, el fin de semana se produjo la fuga de 14 presos de la Comisaría 21a.
Santa Fe - Apenas unas horas después de finalizado el autoacuartelamiento de personal policial, que se inició el jueves por la noche y dejó a las calles rosarinas sin móviles del Comando Radioeléctrico, una fuga de presos y otros violentos hechos delictivos, entre los que se contaron un crimen y un efectivo baleado, volvieron a poner la problemática de la inseguridad al tope de la preocupación de la ciudadanía de la provincia.

La seria crisis de delincuencia dejó al descubierto ayer, además, la incapacidad de las autoridades policiales y gubernamentales para cercar la acción de las bandas que operan fundamentalmente en Rosario donde, en lo que va del año, los crímenes crecieron un 10% en relación con el mismo período de 2011.

«Hay una demanda de la sociedad de presencia de efectivos y de móviles en la calle», reconoció el ministro de Seguridad provincial, Raúl Lamberto. «Tenemos dos preocupaciones: por un lado la necesidad de hacer prevención, y por otro, dar respuesta al 911, que es un sistema importantísimo, pero muy demandante. La cantidad de llamadas ya llega a las cinco mil diarias y con la posibilidad de móviles que se tiene es muy difícil dar respuesta a las dos», completó el funcionario del Gobierno socialista de Antonio Bonfatti.

Superada la protesta policial que se inició el jueves, la fuga de catorce presos de la Comisaría 21ª de Rosario terminó por comprometer la situación de cuatro policías que estaban en el lugar, que fueron sometidos a un sumario por su incapacidad para evitar el escape de los ladrones. Aunque horas más tarde, seis de los malvivientes fueron recapturados, ocho de los evadidos seguían siendo buscados.

Por otra parte, un policía permanecía anoche en grave estado tras ser baleado en intento de asalto a un supermercado de zona sur de la ciudad. El uniformado, de 35 años, fue alcanzado por un tiro en el cuello que le tocó la carótida. Otro hecho que conmovió a la provincia fue el hallazgo del cuerpo de un comerciante rosarino -muerto de un balazo-, que estaba desaparecido desde el miércoles, en un campo cercano a la localidad de Brinkmann, en el noreste cordobés, al límite con Santa Fe. Fueron detenidos cuatro sospechosos.

La creciente inseguridad ya llevó al límite la preocupación de los comerciantes y empresarios santafesinos, que pidieron acciones urgentes para frenar el avance de los delitos.

El Gobierno provincial ya acercó su pedido al nacional de refuerzos federales para combatir el flagelo. El propio Lamberto hizo pública la necesidad de contar con apoyo de la Gendarmería para combatir el delito en la provincia, debido a que los niveles de violencia estaban sobrepasando las posibilidades de combate de las fuerzas locales.

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