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Peralta negocia poner fin al paro petrolero
Gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta.
El mandatario tiene agendadas reuniones en los ministerios de Trabajo y de Planificación Federal, y su secretario de Trabajo, Raúl Santibáñez, mantendrá un encuentro con las operadoras, al que podría llegar a asistir Peralta si las condiciones no permiten. También será de la partida el titular del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz, Héctor «Chaco» Segovia.
Será la antesala a la audiencia de mañana en la cartera laboral, donde volverán a verse formalmente las caras los empresarios, los gremialistas y los representantes del Gobierno provincial.
«Un punto a favor es que las operadoras ya saben que el Gobierno provincial no aceptará ningún despido», leyeron anoche en el entorno de Peralta, además de destacar que el objetivo del mandatario es buscar «nuevos puntos de encuentro» con las operadoras para asegurar mayores niveles de inversión.
En una riesgosa jugada, el cacique provincial profundizó en los últimos días sus cuestionamientos a las empresas, en pos de mayores niveles de inversión en la provincia patagónica. Incluso, se puso al frente de una asamblea de trabajadores petroleros en la que se ratificó el no acatamiento a la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral el pasado miércoles.
Frente a esta postal, las principales petroleras amenazan con retirarse de la provincia si persiste el conflicto, ante la pérdida de viabilidad del negocio de la mano de la escalada de huelgas desde 2008.
El paro mantiene paralizados los yacimientos petroleros de toda la provincia -afecta a YPF, Chevron, Oxy, Petrobras y Sipetrol- y repercute además en la inyección de gas al Gasoducto San Martín (que abastece a Buenos Aires y a El Calafate), hoy reducida a cerca del 30% de lo habitual. El gremio rechaza una suba escalonada del 20% surgida por resolución ministerial, y exige en cambio un aumento del 25%.
La huelga -y su impacto en materia de la no percepción de regalías- profundiza las graves urgencias financieras que acosan a Peralta y al flamante ministro de Economía, Diego Robles, sucesor del renunciado kirchnerista Juan Manuel Campillo, de la mano de un déficit de más de $ 2 mil millones.
En las últimas horas, Robles anunció la activación de un nuevo paquete de ajuste del gasto público, además de ratificar la total imposibilidad de activar nuevos aumentos salariales y de admitir la existencia de inconvenientes para cumplir con el cronograma de pago de sueldos y aguinaldos (ver pág. 18).


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