Caracas y Quito llamaron a consultas a sus embajadores en Lima, mientras en el Perú sectores de oposición tenían la mirada sobre el ministro del Exterior, Rafael Roncagliolo, intelectual de izquierda al que acusan contemplativo con esos dos países.
Las incidentes son de orígenes bien distintos: el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, arremetió contra el de Perú por supuesta intromisión, mientras que el de Ecuador, Rafael Correa, no cede en lo que nació como una pelea callejera entre su embajador en Lima y dos peruanas.
Maduro acusó a Roncagliolo de "declaraciones injerencistas" por decir que Perú, que ocupa la presidencia pro témpore de la Unión de Naciones Surammericanas (Unasur), promoverá que ese organismo inste a un diálogo entre el gobierno y la oposición en Venezuela. "Espero que esa no se la posición del presidente (Humala), pero yo debo decirle claramente al canciller del Perú que no se meta", dijo Maduro antes de llamar a su embajador, Alexander Yáñez.
Mientras Humala y Roncagliolo estudiaban la respuesta, un vocero del oficialismo peruano, Daniel Abugattás, se declaró "anonadado" con la reacción del presidente venezolano e instó a que se llama a consultas al embajador en Caracas.
"Tendríamos que decirle: no es así, señor Maduro. Pareciera que los pajaritos sobre su cabeza continúan revoloteando", dijo el experto peruano en asuntos internacionales Juan Velit Granda.
Lo de Ecuador era una anécdota policial. El embajador Rodrigo Riofrío discutió con dos mujeres por un tema menor en un supermercado. Todo degeneró en insultos supuestamente racistas de parte y parte y una de las peruanas abofeteó al diplomático, que le respondió con un golpe en el ojo con una revista.
Videos y testigos indican que la reyerta, en la que también estuvo una sobrina de Riofrío, degeneró en puntapies, bofetadas, jaladas de pelo e insultos.
La opinión pública peruana exigió la salida del embajador, y la Cancillería se lo hizo saber así a su similar ecuatoriana, pero ésta optó por apoyar al embajador. "Vamos a defender la verdad y si el embajador Riofrío no puede regresar a Lima, con el dolor del alma, el embajador peruano (Javier León), no podrá regresar a Quito", dijo hoy el presidente Rafael Correa.
Sectores políticos, mediáticos y cívicos peruanos cerraron filas para exigir el no retorno de Riofrío, y la esperanza parece estar en que éste opte por la renuncia y ayude a resolver el desencuentro.
La oposición siempre ha estado atenta a las relaciones entre Humala y el bloque chavista, debido a antiguas simpatías. Roncagliolo incluso ha enfrentado intentos de interpelación parlamentaria tanto por el reconocimiento del Perú y la Unasur a Maduro como por la supuesta debilidad en el caso ecuatoriano. Las relaciones Quito-Lima fueron excelentes en los últimos años, sobre todo por la amistad entre Correa y el antecesor de Humala, el centroderechista Alan García , mientras que con Caracas ha habido armonía pero con cierta frialdad, estiman los expertos.
| Agencia DPA |



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