Pesce confía en la desaceleración del IPC, pero es cauto respecto de una baja de la tasa

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Julio Velarde, de Perú, se encamina a ser el banquero central más antiguo de los que sigue en funciones actualmente en el mundo. Está en su cargo desde 2006 y seguirá hasta 2026 de modo que su experiencia es muy valorada. Velarde estuvo en el cierre de las Jornadas Monetarias y Bancarias 2022 organizadas por el Banco Central argentino y ahí planteó al hablar sobre política monetaria para bajar la inflación: “Nosotros subimos 16 meses seguidos la tasa. Después de ese esfuerzo no voy a adelantarme a una baja, a la primera señal. Vamos a ser prudentes”. Muy cerca lo escuchaba el anfitrión del encuentro, Miguel Pesce, quien al parecer comparte esta mirada de prudencia. El titular del BCRA señaló durante un breve intercambio con periodistas que el directorio de la entidad no analiza una medida por el estilo. “No tenemos ningún planteo de reducción de tasa”, señaló el titular de la entidad rectora del sistema financiero argentino.

El cierre de las tradicionales jornadas del BCRA se llevó a cabo en el Hotel Hilton de Puerto Madero, con la presencia también del presidente del Banco Central de Bolivia, Roger Rojas Ulo, y el director de la entidad en Paraguay, Humberto Colmán Castillo. Tanto Bolivia como Paraguay se encaminan a tener inflaciones anuales de no más del 4%, con la particularidad de que el país andino usa el sistema de agregados monetarios (control de cantidades de dinero, reservas, crédito), mientras que los guaraníes emplean el de metas de inflación.

A diferencia de ellos, la Argentina tiene niveles del orden del 100% anual. Pero Pesce señala que la inflación “viene desacelerando desde julio y esperamos que esto continúe en el mes de noviembre y diciembre”. “Somos optimistas”, añadió tras ratificar que el año próximo espera que descienda a niveles del 60% anual. Al ser consultado sobre qué puede llegar a hacer el BCRA con la tasa en caso de que se confirmen esos pronósticos señaló: “Vamos a ver cuáles son los resultados de la inflación de noviembre y después el directorio lo analizará”. Algunas estimaciones privadas señalan que el número de arranque de la inflación del undécimo mes del año será el 5, lo que estaría en línea con el objetivo del ministro Sergio Massa de que en abril empiece con 3.

Actualmente, la tasa de referencia del Banco Central, que es la de la Leliq de 28 días, se ubica en 75% nominal anual, lo que se traduce en una tasa efectiva anual del 107,35%, un nivel positivo sobre la inflación. La tasa de pases a un 1 día está en 70% nominal, 101,5% efectiva. Esto es lo que hace que los bancos traten de quedarse en el “riesgo BCRA” en vez de prestarle al Tesoro, aunque este ahora esté pagando intereses del orden del 117% al 118% efectivo anual.

Así, es probable que, aunque la inflación afloje algo en los próximos meses, el Banco Central mantenga los actuales niveles, también, atendiendo a los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que lo obligan a tratar de mantener una tasas de interés positivas.

En tanto, en el discurso que pronunció para clausurar el encuentro, Pesce defendió con firmeza la teoría estructural de la inflación. “Creo que todos coincidimos en que la inflación sustancialmente es un fenómeno que involucra un desbalance entre oferta y demanda”, señaló. Al respecto, detalló que “hay otros componentes que no son menores para tener en cuenta y por eso decimos que es un fenómeno multicausal, como los shocks devaluatorios, las pujas distributivas, el desajuste de los precios de las materias primas, fenómenos inerciales o la condición bimonetaria, como es el caso de la economía argentina”.

Pesce destacó que las restricciones de demanda “en las economías desarrolladas, en especial en Estados Unidos, este límite está ligado al mercado de trabajo”, mientras que en el caso de la Argentina está en “el sector externo y en la energía”. El titular del Banco Central además planteó la hipótesis de apropiación de parte de la renta de sectores que tienen “capacidad institucional y política” para preservar sus ingresos. Planteó entonces que Argentina “tiene vedado” el recurso de generar una recesión para igualar oferta y demanda, por los graves problemas sociales que acarrea, de modo que considera que “se requiere la desaceleración gradual de la inflación sin afectar la demanda”.

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