29 de febrero 2012 - 00:00

Pese a lluvias, pérdidas en soja llegan al 30% en Junín

Pese a lluvias, pérdidas en soja llegan al 30% en Junín
Con una siembra que oscila entre 16 y 18 millones de hectáreas, la soja se posiciona como la principal fuente de divisas agrícolas y de recursos fiscales provenientes del agro a través de las retenciones a la exportación.

Aunque en las últimas semanas las lluvias tendieron a normalizarse, no está claro en qué medida permitieron revertir los fuertes efectos negativos anteriores.

Con modelos de simulación (programas de computación que imitan de manera muy detallada el crecimiento y desarrollo de los cultivos) es posible cuantificar de manera objetiva el efecto de la sequía experimentada en la presente campaña, explicó ayer un comunicado de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

El proyecto clima de CREA, en conjunto con el servicio meteorológico, lleva a cabo un «pronóstico de cosecha» basado en la corrida de modelos de cultivos con información climática histórica y real. Al inicio de campaña, usando información histórica, se simulan los rindes (en este caso de soja) y a medida que avanza el ciclo del cultivo, esas simulaciones se van ajustando con la información climática real, explicó el documento.

El último pronóstico se realizó el 20 de este mes, con gran parte del ciclo de la soja de primera cumplido. En el cuadro 1 se muestran los principales resultados obtenidos.

Para una soja de primera en un buen lote de Junín, sembrado en fecha adecuada y con una recarga inicial de agua del 80%, el efecto de la sequía fue importante y la recomposición de las últimas lluvias no alcanzaría para recuperar lo perdido: de un rinde de casi 3.600 kilos por hectárea que puede esperarse en una campaña normal, en 2012 no se llegaría a 2.600 kilos por hectárea, con una merma del 30% en el rendimiento esperado, aseguró el informe privado.

Las últimas lluvias, si bien fueron abundantes, llegaron cuando el cultivo ya había perdido gran parte de su capacidad de reacción y no mejoraron significativamente los rendimientos esperados.

Esta última estimación no tendrá demasiadas variaciones hacia adelante, porque la soja está transitando las etapas finales del ciclo, sin posibilidades de generar más rinde.

Aunque el panorama no sea el mejor, este rendimiento supera el de la tristemente recordada campaña 2008/09, en la cual la soja de primera rindió 1.800 kilos por hectárea en Junín, es decir un 50% de lo estimado en el momento de la siembra, recordó el documento.

Para el cultivo de maíz temprano (sembrado a mediados de septiembre, el planteo más frecuente en la zona núcleo) el efecto de la sequía fue mucho más dramático: de más de 10.000 kilos por hectárea que pueden esperarse en una campaña normal en ese partido, este año en los mejores lotes se estarían obteniendo poco más de 4.500 kilos por hectárea, es decir, un 56% menos, según el informe de CREA.

En lotes con alguna restricción edáfica, la caída del rendimiento sería mucho mayor, a 2.500 kilos por hectárea. Las lluvias llegaron muy tarde para el maíz temprano, cuando el cultivo ya estaba llenando el grano, con gran parte del rinde ya definido.

El maíz tardío (siembra de fines de noviembre), un planteo cada vez más común en los últimos años en la zona (aunque aún no predominante), puede ser la estrategia más favorecida en esta campaña.

Las lluvias llegaron en momento oportuno para este cultivo (antes de que se empiecen a generar los granos) y, por eso, el último pronóstico realizado indica que podrían esperarse rindes cercanos al potencial normal para la zona si no ocurren heladas tempranas, culminó el informe.

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