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Pesimista Paul Schrader pasó por Mar del Plata
Paul Schrader: “Ya no se hacen películas como ‘El Padrino’ o “Chinatown’. Por algo la gente ni se molesta en salir de su casa”.
Así habló, en diálogo público en Mar del Plata, Paul Schrader, autor de "Hardcore" ("¿Dónde está mi hija?"), "American gigoló, "Mishima" y otras peliculas, incluyendo una precuela de "El exorcista". Dijo también otras cosas con aire apocalíptico y tono desganado: "Ya no se hacen 'El Padrino' ni 'Chinatown'. Por algo la gente ahora ni sale de su casa. La situación es muy triste, vamos perdiendo una forma de arte. Hollywood no representa a los EE.UU. Hoy es sólo un conglomerado que hace megaproducciones efímeras y sin sentido para el mercado asiático, de donde viene 40% de las ganancias. El cine realmente norteamericano sobrevive en muy pequeña escala".
También le dedicó unos párrafos a Internet: "Si fuera más joven vería cómo manejar mi trabajo sin depender de los matones que controlan la web. Que digan que la red sea libre no significa que lo sea. Pero veo difícil rebelarse ante eso", y a la forma como hoy se hace cine: "La noción clásica del drama en tres actos definió el cine. Pero hoy los episodios de TV ponen el tercer acto al medio y reclaman nuevos patrones narrativos. Creo que a veces las escuelas de cine causan más daño que beneficio".
Sobre la efímera naturaleza de la tecnología, opinó Schrader: "Dicen que no hay que escribir una novela sobre una revolución que todavía se está desarrollando. Pero la revolución tecnológica es un cambio constante. Hoy cualquier aparato ya está obsoleto apenas estamos abriendo la caja para sacarlo. En los próximos 20 años ustedes verán más cambios que nosotros en los últimos 100".
Y esto sobre el "cine de riesgo": "Hace 45 años intenté trabajar con criterios de austeridad y lentitud. Pero 'movie' significa movimiento, la inacción va en contra de la naturaleza del cine.Ahora pienso en imitar experiencias como la ayahuasca, entrar en el sistema nervioso del espectador, porque presentarle algo solo para que lo vea ya no alcanza".
Por suerte, antes de dejar el estrado también alcanzó a decir "No crean lo que dicen algunos. A la gente todavía le gustan los viejos sistemas". Schrader está aquí presidiendo el jurado de la competencia oficial, quizás eso explique también parte de su pesimismo.
Por dicha competencia pasaron, en estos últimos días, "El perro Molina", de J.C. Campusano, nueva galería de personajes poco recomendables del conurbano pintados con trazo grueso, y escenas violentas debidamente verosímiles (a diferencia de los diálogos), "Cavalo dinheiro", divague del portugués Pedro Costa sólo amado por los snobs, "La vida de alguien", de Ezequiel Acuña, sensible sucesión de canciones y discusiones entre compañeros de un grupo de rock melanco, y "No todo es vigilia", del catalán Hermes Paralluelo, tocante descripción de la fragilidad de una pareja de ancianos interpretada por los propios abuelos del director. Esta última es realmente buena, con un hermoso final, y con unos minutos menos sería todavia mejor .
Para hoy se anuncian "Alive", de Park Jung-bum (título original, "Sanda"), melodrama coreano de tres horas sobre lo mal que viven los pobres, y se espera que llegue "La chambre bleue", el drama pasional de Mathieu Amalric demorado en la Aduana.
Quien llegó, por encima de esos climas pesarosos, del paso de las modas, las envidias y las fracturas de tobillo, fue la señora Mirtha Legrand, que vino expresamente al ciclo Daniel Tinayre para presentar "La patota", primera versión (como se sabe, hay una remake de próximo estreno). A los 87 años, queridísima por el público, y 89 su hermano, José Martínez Suárez, presidente del festival, a cuyo paso aplaude todo el mundo. "¡Qué manera de gastarse las manos!", rezonga humorísticamente. Ahora se presentó un nuevo libro sobre su carrera, "Fotogramas de la memoria", del brasileño Rafael Valles, que se suma al delicioso "Estoy hecho de cine", recopilación de charlas con Mario Gallina.
En materia de presentaciones de libros, éste es un festival aparte. Ya se presentaron ocho, entre ellos "Canadá cuadro a cuadro. Animadores y animadoras del National Film Board", de Irene Blei, "Escritores argentinos en el cine II", de Agustín Neifert, el antedicho "Fotogramas de la memoria", "Tierras bravas. El cine peruano y latinoamericano", de Isaac León Frías, y "El cine de Lombardi. Una visión crítica del Perú, de Federico de Cárdenas. Entre jueves y viernes se presentan otras seis publicaciones. Y, sin presentación oficial, ya empezó a circular "La vida proyectada", humorística recopilación de notas de cine del uruguayo Alvaro Sanjurjo.
Regocijantes, sus recuerdos del festival de 1996, donde, sin nombrar culpables, recuerda la anécdota de la empleada del Incaa que, ante un pedido de acreditación, escribió a su jefa: "¿Conocés a este tipo? ¿Vale la pena invitarlo?", pero en vez de enviar el mail a su jefa se lo dirigió al propio interesado (el famoso Homero Alsina Thevenet) que respondió: "Ignoro si vale la pena invitarme. Lo que lamento es la ineptitud de las encargadas de las invitaciones". Lo recibieron con alfombra roja.
(*) Enviado especial a Mar del Plata


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