Enhebrando dos subas consecutivas, con el 1,42% del viernes el Merval cerró la semana trepando 1,03% a 15.965,65 puntos. Al afilar el lápiz buscando quiénes definieron la rueda encontramos que más que hablar en plural deberíamos hacerlo en singular, ya que trepando 3,8% Petrobras Brasil no sólo fue el mayor aportante a la cartera teórica (0,94 punto), sino que fue la mayor suba porcentual del panel líder (y responsable del 99% del resultado semanal, lo que explica que el índice M.Ar finalizase perdiendo 1,84%). Claro que esto poco tuvo que ver con los vaivenes del petróleo, ya que si bien en la última sesión el WTI sumó 2,97% a u$s44,44 por barril, finalizó la semana perdiendo 6,72%. Bastante más atrás de Petrobras encontramos a San Miguel trepando 3,32% y a Mirgor en el tercer lugar con +1,73% (y 0,11 punto de Merval). En un sentido contrario anotamos la merma de 0,98% de Comercial del Plata, el -0,69% de Consultatio y el -0,12% de Siderar. En el panel general la estrella fue TGLT trepando 5,19%, acompañada por el +5,12% de Ferrum y el 3,83% de TGS, en tanto Domec cediendo 2,78%, Introductora perdiendo 2,54% y Camuzzi con -2,12% resultaron las estrelladas. Como venimos notando, pareceríamos estar transitando más por un mercado de "papeles individuales" que de "sectores". Si bien apenas llevamos dos ruedas de septiembre, lo que no permite sacar ninguna conclusión, los $199,9 millones negociados en acciones este viernes (con 50 alzas, frente a 12 papeles sin cambio y 17 a la baja) colocarían al corriente como el mes de menor volumen diario desde mayo, un tema que habrá que seguir. El miércoles pasado mencionábamos el dislate de promover en nuestro mercado la figura del "hacedor de mercado" o "market maker". Según la leyenda del mercado, en torno a 1875 un agente del NYSE, un tal Mr. Boyd, se habría roto una pierna. Imposibilitado de desplazarse por el recinto, tomó una silla y se colocó debajo de la pizarra de Western Union, uno de los papeles favoritos de la época. Ahí empezó a custodiar las órdenes de agentes amigos y cursarlas cuando aparecía un comprador o vendedor, quedándose a cambio con una pequeña parte de la comisión. El negocio creció tanto que cuando se recuperó continuó trabajando desde esa silla y algunos otros agentes comenzaron a imitarlo, con la diferencia de además cursar operaciones contra su propia cartera. Mañana la seguimos.
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