Dos semanas antes de las elecciones en las que la presidenta, Dilma Rousseff, buscará la reelección, nuevos detalles sobre una escandalosa red de corrupción en la principal empresa brasileña se siguen publicando en los periódicos del país casi a diario.
El cambista Alberto Youssef, preso y acusado de integrar esta red de lavado, habría enviado al exterior esta cantidad de dinero -equivalente al costo de la reforma del estadio Maracaná de Río de Janeiro- a través de seis "empresas de maletín", que simulaban operaciones de importación y exportación, indicó O Globo, basado en documentos de la Fiscalía.
El dinero provenía, según el diario, del pago de sobornos a cambio de contratos de bienes y servicios en las obras de la refinería Abreu e Lima en Pernambuco (noreste de Brasil), que Petrobras decidió construir en 2007 con Venezuela pero terminó financiando sola. El costo estimado de la refinería, que inicialmente se estimó en 2.300 millones de dólares, es hoy de unos 20.000 millones.
Youssef hizo 3.649 operaciones entre 2008 y 2014 a 24 países. Con un contrato falso de importación, el cambista enviaba el dinero desde Brasil a las cuentas señaladas por los beneficiarios en el exterior.
La Fiscalía investigará los bancos brasileños involucrados en las transferencias irregulares, aun cuando tuvieran una fachada de legalidad.
Los contratos eran negociados con el entonces directivo de Petrobras Paulo Roberto Costa, quien para reducir su pena reveló el mecanismo de pago de coimas a políticos a través de la petrolera y denunció a legisladores oficialistas y exdirectivos de la empresa.
Entre decenas de políticos oficialistas que supuestamente recibieron coimas, el "arrepentido" señaló al exgobernador de Pernambuco Eduardo Campos, un opositor fallecido en un accidente aéreo el mes pasado y que fue reemplazado por la ambientalista Marina Silva como candidata presidencial.
El abogado Carlos Pereira da Costa, socio de Youssef en una empresa investigada por recibir millones de constructoras que tenían contratos con Petrobras, dijo el sábado a la televisión Globo que siete diputados de la "bancada del Gobierno", así como Costa, visitaban con frecuencia las oficinas del cambista.
Pereira Da Costa, sospechoso también de lavado de dinero, salió en libertad el lunes pasado por colaborar con las autoridades.
Los proyectos de la petrolera, principalmente la explotación de los riquísimos pozos presal en aguas ultraprofundas, ocupan un lugar destacado en la campaña de Rousseff.
En tanto, pese al impacto del escándalo, la mandataria logró remontar en las últimas encuestas. De estar en un empate técnico hace diez días, Rousseff pasó a tener una ventaja de siete puntos sobre Silva (37% contra 30%) para la primera del 5 de octubre.
En una eventual segunda vuelta, ambas están en empate técnico, Silva con la menor delantera que ha tenido ante Rousseff hasta ahora, 46% contra 44%.
| Agencias AFP y Brasil247, y Ámbito Financiero |

