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Petróleo caro: suma problemas de energía y divisas al país
Otra derivación es que tornará inviable el congelamiento de los valores de naftas y gasoil al público al 31 de enero que dispuso el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Por último, la poca certeza sobre el valor del petróleo demoraría operaciones en marcha, como la venta del 15% de las acciones de YPF en la Bolsa de Nueva York, la negociación de la filial local de Esso con Pan American Energy (PAE) y hasta la transferencia de activos de Petrobras a la empresa Oil de Cristóbal López. Esto último que debería concretarse a fines de marzo podría complicarse, sobre todo por la tasación de los stocks en la refinería San Lorenzo que forman parte de la operación.
Las importaciones de gas boliviano y de GNL para regasificar representaron en enero 11 millones de metros cúbicos promedio diario, frente a unos 5,5 millones del mismo mes del año anterior cuando no se usó gas natural licuado. Según los datos del Enargas, hubo una inyección promedio en gasoductos de 105 millones de metros cúbicos diarios, entre los cuales están los 11 millones importados: 6 millones desde el país vecino y 4,9 millones regasificados.
Pero se estima que desde abril la utilización del GNL subirá a unos 16 millones de metros cúbicos diarios, entre 8 y 9 millones más que en 2010, debido a que empezará funcionar un segundo buque regasificador en el puerto de Escobar. Con el precio internacional del petróleo en torno a u$s 80, la Argentina pagó en 2010 casi u$s 7 por millón de btu (unidad de medida) a Bolivia y un promedio de u$s 8,5 por el GNL. Como los precios de ambos productos se ajustan según una fórmula que incluye la cotización del crudo (variedad West Texas Intermediate), el valor de las importaciones crecería en dólares por lo menos un 10% si el petróleo se queda en torno a u$s 95.
A esto hay que sumarle el aumento en volumen que, en el caso del GNL, será del 77% desde abril, más lo que se está comprando en el primer trimestre, ya que en 2010 no hubo importaciones del producto en igual período. Además de esto, la suba en el precio internacional del crudo incide plenamente en la compra de fueloil y gasoil para las centrales térmicas cuando no hay gas para abastecerlas, situación que este año se daría antes que otros años debido al alto consumo de gas por la industria y la baja en la producción local del fluido.
Según ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Pública), en 2010 el Estado subsidió a Cammesa, la empresa mixta que opera el despacho eléctrico, en unos $ 13.400, destinados mayormente a la compra de combustibles, así que, aun con iguales cantidades, ese gasto podría elevarse entre un 15 y un 18% si el petróleo se mantiene por encima de u$s 95.
Según la misma fuente, en 2010 el Estado giró a Enarsa unos $ 5,6 millones para las compras de gas boliviano y GNL, suma que podría verse duplicada este año por más cantidad y mayores precios.
Por otra parte, si el precio del petróleo se mantiene en el mundo por encima de u$s 95, las petroleras van a querer aplicar nuevos ajustes en el crudo en el mercado local, y como esos aumentos no se pueden trasladar a los valores al público, por el congelamiento dispuesto por Moreno, podría acentuarse una baja en la producción de combustibles que por ahora es sólo marginal, y crearse una verdadera situación de desabastecimiento.
En cualquier caso, un precio del petróleo incierto y oscilando cerca de u$s 100, no es bueno para la Argentina y agrava la distorsión de tarifas y precios con los vigentes en otros países del mundo.


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