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Piden combatir trabajo infantil en agricultura
Este objetivo -agregó la FAO en vísperas del Día Mundial contra el Trabajo Infantil- no se cumplirá si las naciones no aumentan su preocupación por combatir la tarea de los niños en agricultura.
«En el mundo hay 215 millones de niños trabajadores, de los cuales alrededor de 130 millones de niños y niñas entre los 5 y 17 años trabajan en la agricultura, incluidas la ganadería, la pesca y la silvicultura», destacó la FAO.
«Muchos realizan trabajos peligrosos. Sólo uno de cada cinco niños trabajadores recibe paga, la mayoría son mano de obra de la familia sin remuneración», según la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).
La pobreza es una de las principales causas y consecuencias del trabajo infantil en las zonas rurales. Los trabajos peligrosos a menudo perjudican la salud de los niños, su seguridad o su moral, dijo la FAO.
Así ocurre con aquellos que trabajan en los campos donde se usan agrotóxicos, que permanecen despiertos toda la noche en un barco de pesca o que transportan cargas pesadas capaces de dañar su desarrollo físico.
Abajo
«El trabajo infantil es un abuso contrario a los derechos humanos y un obstáculo para el desarrollo sostenible de la agricultura y la seguridad alimentaria», afirmó el director general de la FAO, el brasileño José Graziano da Silva.
«Un trabajo que perjudica la salud de los niños y su desarrollo puede producir efectos a largo plazo en la edad adulta, y se demostró repetidamente que el trabajo de menores tiene repercusiones negativas en la educación», agregó.
«El trabajo infantil también deteriora los esfuerzos por promover empleos dignos para los jóvenes, un elemento clave para revitalizar la agricultura en todo el mundo y reducir la pobreza», subrayó.
Compromiso
En 2006, los gobiernos, los trabajadores y las organizaciones de empleadores se comprometieron a eliminar las peores formas de trabajo infantil, incluyendo el peligroso.
«Es nuestra responsabilidad conjunta apoyar a las familias rurales pobres para que los niños puedan ir a la escuela en lugar de trabajar. Todos los niños tienen derecho a la educación», declaró Graziano da Silva.
Los gobiernos y las organizaciones de empleadores y de trabajadores se comprometieron a eliminar las peores formas de trabajo infantil para 2016.
Pero si la acción suele concentrarse a menudo en los mercados internacionales y ramas de exportación como la industria del cacao y el algodón -indicó la FAO- la mayor parte de los niños empleados en el sector agrícola trabaja en realidad en una agricultura familiar de pequeña escala.
«Es nuestra responsabilidad común ofrecer soporte a las familias campesinas pobres, de modo que los niños puedan ir a la escuela en lugar de trabajar. Todos los niños tienen derecho a la educación», agregó Da Silva.
Entre los ejemplos positivos, sin embargo, señaló a Camboya, que se comprometió en forma concreta a combatir el trabajo infantil en pesca y acuicultura, con apoyo de la FAO, la OIT y las propias comunidades de pescadores.
Agencia ANSA


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