La ley que prometió Mauricio Macri a los empleados municipales, entre ellos a los maestros, para que puedan cambiar de obra social, pasó a integrar el paquete de normas que se convirtió en rehén de la fecha electoral (ver nota aparte). Pero ahora son los docentes los que más presionan a los bloques opositores para cambiar ese proyecto que consideran no desregula la situación. Por cierto, la ley que pide Macri es de «libre opción», ya que de otra manera obligaría a la obra social municipal (OBSBA) a transformarse en una prestadora sindical. La situación del instituto es particular: se trata de una obra social del estado de la Ciudad de Buenos Aires pero que, de acuerdo con la ley de su creación, la conduce el gremio Sutecba. Ahora la puja es por el 3% de aporte a los pasivos que debería retener la OBSBA para asistir a los jubilados, pero que es reclamado especialmente por los maestros para que sea transferido también a la prestadora de elección. «Es una desregulación trucha, porque entre otras cosas nos impide poder ingresar al sistema solidario de salud que tiene Nación», se quejó el secretario de UTE (Unión de Trabajadores de la Educación), Eduardo López. Esta semana estaba previsto el tratamiento de la norma en el recinto, debido a que en diez días vence el mandato de la intervención que nombró Mauricio Macri, pero por distintas razones tanto la Coalición Cívica como el kirchnerismo vienen frenando la sanción.
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