7 de enero 2011 - 00:00

Pidió Garré mano blanda ante mano dura de criminales

Nilda Garré instaló ayer 6 mil efectivos de Gendarmería en el conurbano, pero dijo que «la mano dura nunca es eficaz», con lo cual adelantó la doctrina con la que actuarán esos efectivos ante las bandas de delincuentes que creen en una hipótesis contraria: creen que la mano dura sí es eficaz para sus propósitos.

Garré estuvo en una visita de control a la base Virrey del Pino, en la localidad bonaerense de La Matanza, en el marco del flamante Operativo Centinela que lleva adelante la Gendarmería y afirmó: «La mano dura nunca es eficaz. Lo que es eficaz es la prevención, la presencia, la disuasión, y por supuesto es la acción cuando corresponde, es decir, frente a situaciones delictivas».

«Estamos conformes, pero queremos perfeccionarlo (al operativo) cada vez más. Ha sido un muy buen comienzo», agregó luego de recorrer el lugar y hablar con los vecinos.

La titular de la cartera de Seguridad estuvo acompañada en el primer control al operativo por la viceministra y secretaria de Seguridad Operativa, Cristina Caamaño; el ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal; y el director de Gendarmería, comandante general Héctor Bernabé Schenone.

Garré arribó a las 15 a la base Virrey del Pino -en el barrio La Esperanza, partido de La Matanza-, ubicada en el kilómetro 38 de la Ruta Nacional 3, donde se encuentra el puesto de la Gendarmería Nacional, a bordo de un helicóptero.

La ministra dijo que la tarea de la Gendarmería Nacional es la de «apoyar la acción que realiza la provincia a través de su Policía, con el objetivo de dar más seguridad a los vecinos de la provincia de Buenos Aires».

«Los primeros días han sido de puesta en marcha del operativo y de ajustes, y es la primera recorrida que estamos haciendo», agregó luego.

En ese sentido, Garré confía en que «a medida que se vayan ajustando las tareas entre la Gendarmería y la Policía Bonaerense, vamos a ir logrando cada vez mayores resultados».

El Operativo Centinela se puso en marcha a partir del 1 de enero de este año para reforzar la seguridad del conurbano bonaerense e involucra a 6 mil efectivos de la Gendarmería Nacional.

«Es una tarea que se hace, además, de manera coordinada con los intendentes que también conocen los problemas de sus propios distritos y con las autoridades de la provincia para lograr la mayor efectividad posible», expresó la ministra de Seguridad.

Entre los objetivos para el nuevo rol que la presidente de la Nación le encomendó, Garré destacó querer «lograr el control político de las fuerzas de seguridad para evitar la autonomización de las fuerzas, porque eso siempre es muy negativo».

Y dijo que «en algunas fuerzas puede ser que haya focos de corrupción muy graves. Hemos pasado a retiro a algunos oficiales porque entendíamos que no ofrecían las garantías de transparencia y efectividad que vamos a exigir de acá en más».

Garré anunció que desde su cartera están programando una visita al hospital Churruca «porque hemos recibido una cantidad de elementos que permiten pensar que hay falencias y queremos corregirlas» para contener «no sólo al policía, sino a todo su grupo familiar para que tengan la mejor atención».

Agregó que «es muy importante cuidar y proteger los recursos humanos de las fuerzas de seguridad».

Garré se reunió ayer con el ministro de Justicia, Julio Alak, para acordar trabajos de coordinación e intercambiar información de interés para ambas carteras. También decidieron convocar de manera conjunta para las próximas semanas a los consejos federales de Seguridad y Justicia para coordinar las tareas en todo el país. Durante la jornada repasaron la agenda común de gestión y acordaron también repetir los encuentros cada quince días. Además, participaron de la reunión Carlos Albarracín, secretario de Coordinación de la cartera de Justicia; y Raúl Garré, jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad.

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