16 de febrero 2010 - 00:23

Piñera padece fuego amigo de los que se quedaron afuera

Dirigentes de peso de la alianza conservadora se quejan del perfil técnico (y renovador) del futuro gobierno chileno

Sebastián Piñera
Sebastián Piñera
Santiago - La elección de un gabinete de perfil técnico, liberal y de íntima confianza del presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, encendió ahora críticas de importantes dirigentes de la coalición conservadora que ganó las elecciones del 17 de enero. Primero fue Pablo Longueira, nombrado varias veces como presidenciable e histórico rival interno del futuro mandatario, quien pidió explicaciones a Piñera y se declaró «dolido» por su exclusión del Ejecutivo, y más tarde otro dirigente del primer nivel de la coalición, Andrés Allamand, consideró «un grave error» la conformación ministerial.

Allamand, del partido Renovación Nacional (RN), como Piñera, y muy activo durante la campaña electoral, se quejó de la inexperiencia política de los futuros ministros, de los que 13, de un total de 22, son independientes, aunque con tradición social, académica, empresarial o profesional de derecha.

Perfil

En su gran mayoría, los ministros, nombrados la semana pasada, son economistas o ingenieros de la Universidad Católica, con estudios de posgrado en EE.UU., perfil que le cabe al propio Piñera, con quien han compartido además el mundo de los negocios.

Longueira es una de las más poderosas figuras de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI) y aspiró a ser candidato a presidente en los comicios que finalmente ganó Piñera. Al enterarse de la conformación ministerial, interrumpió sus vacaciones para viajar a Santiago y pedir explicaciones a Piñera, en las que le habría manifestado «indignación», no reconocida oficialmente.

Según trascendió, para aplacarlo, el presidente electo le pidió su parecer sobre los nombramientos de subsecretarios, que deberían conocerse esta semana.

El senador Allamand, a quien se daba como posible canciller de Piñera, comentó por su parte que sería «un grave error creer que para ganar las elecciones se necesitan políticos, y para gobernar ejecutivos».

«Ojalá el diseño de las subsecretarías, de alguna manera, no repita las falencias evidentes que existen hoy en cuanto a la ausencia de personas con trayectoria política en el gabinete», subrayó.

En el exclusivo balneario de Cachagua, a unos 140 kilómetros de Santiago, donde pasó el fin de semana, Piñera afirmó que los chilenos «están más arriba de la coronilla de las peleas chicas entre los políticos».

Piñera, en todo caso, pidió «una colaboración entusiasta, leal y muy comprometida» de todos los parlamentarios de la derecha, lo que los analistas consideraron un claro llamado al orden a los dirigentes de su coalición.

El Gobierno de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, cuestionó el anticipo del equipo de su sucesor electo, Sebastián Piñera, de conformar una delegación propia para participar de la cumbre del Grupo de Río, que se realizará en Cancún el 21 y el 22 de este mes.

La ministra secretaria general de Gobierno, Pilar Armanet, criticó la posible invitación que, según versiones, Piñera estaba dispuesto a hacer a los ex cancilleres de la Democracia Cristiana Ignacio Walker o Soledad Alvear.

La información difundida por los medios locales agregó que Piñera sumaría a su comitiva a un representante de la Alianza que lidera, entre Hernán Larraín, Andrés Chadwick y Andrés Allamand.

«La única persona que invita, la que tiene la capacidad de invitar y presentar una delegación oficial es la presidenta Bachelet», dijo la vocera.

Ayer, la futura ministra secretaria general y vocera del Gobierno, Ena von Baer, de 35 años y con escasa militancia, aseguró que en la designación de subsecretarios primará el mismo criterio de selección que se usó para los ministros. Negó además escasez de experiencia política en el gabinete ministerial: «No creemos que haya poca presencia de personas con trayectoria política en el gabinete. Hay personas de trayectoria política muy amplia», dijo.

Cuoteo

«No tenemos cuoteo político», aclaró Von Baer.

El gabinete quedó poblado de políticos o técnicos que tienen en común ser de máxima confianza de Piñera, como el futuro titular de Hacienda, Felipe Larraín; el de Interior, Rodrigo Hinzpeter; el de Salud, Jaime Mañalich (director de una clínica del presidente electo); o el canciller, el empresario Alfredo Moreno.

Una de las pocas figuras que no es del entorno piñerista y que tendrá una silla ministerial es el ex candidato presidencial de la UDI Joaquín Lavín, a quien le fue reservada la problemática cartera de Educación.


También causó revuelo, pero en la oposición, la designación en Defensa de Jaime Ravinet, un dirigente con amplia trayectoria en la todavía oficialista Concertación de centroizquierda. Ravinet renunció a la Democracia Cristiana en medio de denuncias de «traición».