25 de marzo 2010 - 00:00

Piñera vendió acciones en LAN, pero lo acusan de eludir impuestos

El presidente chileno, Sebastián Piñera, quedó envuelto en una nueva polémica. Cumplió ayer con su promesa de vender sus acciones en la aerolínea LAN, pero la oposición asegura que no liquidó como corresponde los impuestos por la operación.
El presidente chileno, Sebastián Piñera, quedó envuelto en una nueva polémica. Cumplió ayer con su promesa de vender sus acciones en la aerolínea LAN, pero la oposición asegura que no liquidó como corresponde los impuestos por la operación.
Santiago - El holding Bethia, accionario de la cadena Falabella, le comprará al presidente Sebastián Piñera el 8% de las acciones que tiene en la aerolínea LAN por u$s 425 millones, una operación que fue cuestionada por la oposición por considerar que permitirá al mandatario eludir impuestos por hasta u$s 90 millones.

La Superintendencia de Valores y Seguros informó ayer en un comunicado que, adicionalmente, Axxion, la sociedad a través de la cual Piñera controlaba LAN, subastará hoy en la Bolsa un remanente del 3,13% de su paquete accionario, con lo que se espera obtener u$s 193 millones.

El grupo Bethia es accionario de la cadena Falabella y tiene inversiones en los sectores agrícola (Ancali), del transporte (Sotraser), inmobiliario (Titanium) y vitivinícola (Viña Indómita).

Piñera fue cuestionado tanto por la oposición -que lo acusa de conflicto de intereses- como por sus socios de la Unión Demócrata Independiente (UDI), por la tardanza en vender su participación total en la compañía aérea, que inicialmente alcanzaba al 26%.

Luego del anuncio sobre la venta de las acciones, la opositora Concertación cuestionó que la venta de las acciones se haya acordado de manera indirecta a través de la transferencia de Axxion, pues eso supone que Piñera evitará pagar una importante suma en concepto de impuestos.

El jefe de la bancada de senadores de la Democracia Cristiana y ex ministro de Hacienda, Andrés Zaldívar, anticipó un debate sobre si el mandatario se benefició o no de una ganancia de capital (la diferencia entre el precio al que compró y vendió los papeles), porque de haberla, hay que pagar impuestos, salvo que tenga el beneficio del artículo 18 de la Ley de la Renta que lo eximiría.

«Él ha hecho una elusión, es decir, ha buscado una figura jurídica para no pagar el impuesto, que sabemos es cuantioso y según se dice puede bordear entre 50 y 90 millones de dólares», afirmó el legislador.

Zaldívar consideró muy grave que «en una operación de esta magnitud se haya buscado una figura jurídica para no pagar impuestos» en momentos en que se debate el alza de tributos para costear la reconstrucción a raíz del terremoto del 27 de febrero.

El senador agregó que también es grave que quien podría hacer la interpretación y evacuar un informe sobre si procede o no el impuesto, si se vendió una unidad de negocios o si se vendió una acción, es el director del Servicio de Impuestos Internos, nombrado por el mandatario dentro del círculo de su confianza.

El diputado de la democracia cristiana Jorge Burgos sostuvo que «está dentro de la decisión de quienes están en los negocios ese tipo de cosas, pero no le habría venido mal al fisco de Chile haber recibido del orden de unos 50 millones de dólares».

Desde el oficialismo, el diputado del gubernamental partido Renovación Nacional Cristian Monckeberg consideró que el presidente «cumplió un compromiso que asumió durante su mandato», por lo que «buscar segundos, terceros y cuartos cálculos respecto de este tema no es relevante ni importante».

La senadora del también Partido RN, Lily Pérez, sostuvo que la venta concretada «es un tapón de boca para todos aquellos que durante un año entero de campaña electoral se dedicaron a atacar a nuestro actual presidente por sus acciones, particularmente las de LAN».

Los detractores afirmaban que el mandatario podía incurrir en conflicto de interés al negociar con otros países políticas de cielos abiertos si no se desprendía de sus activos en la aerolínea. También apuntaron que debe nombrar al director de la televisión estatal, empresa que compite con el canal privado Chilevisión, también propiedad suya.

Por otro lado, el presidente pasó ayer a retiro al oficial naval Mariano Rojas, quien no alertó sobre un tsunami que avanzaba sobre las costas de Chile tras el terremoto de febrero.

La decisión de marginar a Rojas, quien era jefe del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada, fue adoptada por Piñera después de una reunión con el ministro de Defensa, Jaime Ravinet.

Agencias ANSA, Reuters y DPA