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Plan K: apostolado y obras a la espera de un shock de Cristina
La táctica del FPV para “resucitar” el 27 de octubre. Tiempo, mensaje y anuncios presidenciales
La falta de tiempo para instalar la candidatura de Martín Insaurralde esconde una queja a Cristina de Kirchner quien mantuvo, hasta último momento, la intriga sonre los candidatos, una demora perjudicial.
Las diez semanas tienen un porqué puntual. En todas las menciones, públicas o privadas, críticas o voluntariosas, se repite la alusión del escaso plazo existente -50 días- para instalar la figura de Martín Insaurralde, el candidato top del FpV en Buenos Aires. Bien mirada, la mención esconde una queja: fue Cristina de Kirchner, madrina y promotora del lomense, quien mantuvo la intriga hasta el instante final y, con ese juego de ocultamientos y misterios le restó tiempo a la campaña de Insaurralde.
Ahora, con dos meses y medio por delante, y luego del despliegue publicitario previo a las primarias, en el FpV se da por hecho que el "conocimiento" del alcalde de Lomas dejará de ser un inconveniente electoral. Hay, claro, otros y también un bosquejo de táctica para tratar de revertir -o al menos achicar la distancia- la elección de octubre. Veamos.
1. Medidas y gabinete. La expectativa central y repetida entre y dirigentes del FpV bonaerense gira en torno a un shock de Cristina de Kirchner con anuncios oficiales, sobre todo en materia económica. Entre referentes del PJ circula como una certeza que Axel Kicillof y Guillermo Moreno elevaron a la Presidente un paquete de medidas posprimarias. La suba del mínimo no imponible de Ganancias, una cuestión que dominó buena parte de la disputa de campaña, se descuenta como una acción inevitable por parte de la Casa Rosada al punto que consideran que no puede ser la única medida porque, además, fue una repetida de opositores como Elisa Carrió, Francisco de Narváez y Massa. Otros dirigentes están expectantes ante la posibilidad de movimientos en el gabinete cristinista para generar un cambio de humor. El previsible reemplazo de Norberto Yauhar, de Agricultura, y Juan Manzur, de Salud, por ser candidatos en sus provincias, es leído como irrelevante si no va acompañado de retoques de más impacto. El retiro de la Presidente este fin de semana en el sur activó las presunciones, aunque tanto en Gobierno como en el PJ especulan que los eventuales cambios serían más adelante.
2. Apostolado. Las horas siguientes al sablazo electoral, intendentes y caciques se dedicaron a aplacar el impacto anímico de la derrota en sus tropas. En los distritos donde dominados por el FpV, el mensaje fue redoblar y recorrer con más intensidad casa por casa. Hay casos de alcaldes que el domingo por la noche todavía no salían de su asombro por el resultado, no sólo a nivel provincial, sino en sus distritos. "Algunos nos relajamos para después poner el plus en octubre", confió un alcalde del sur bonaerense, derrotado por varios puntos. "Si para agosto hacíamos la campaña muy intensa, a octubre nosotros llegamos cansados y la gente harta: ahora vamos a meter más volumen", confió un intendente del conurbano sur, de los que ganaron ajustadamente. En los que el kirchnerismo es opositor, que Daniel Scioli empezará a recorrer a partir de hoy en una cumbre con los candidatos de Tigre, Escobar y San Fernando, el plan es dedicar más tiempo al "mano a mano" que a la campaña pública de instalación de los candidatos. Pero -coinciden los dirigentes- todo ese despliegue, un apostolado peronista casa por casa, depende de una acción mayor desde la Casa Rosada. "Un shock que genere expectativa y mejore el humor de la calle", según el enfoque de un dirigente K de la zona norte.
3. Inauguraciones. La demanda recurrente, que ya escuchó Julio De Vido de al menos tres intendentes con los que habló la semana pasada, y recogió Daniel Scioli -y su equipo al que mandó a "peinar" el mapa provincial, distrito por distrito- apunta a la falta de presencia nacional y provincial en materia de obras y anuncios. Un intendente del norte bonaerense contó, por caso, que fue "notable" la diferencia electoral en los distritos en que estuvieron el gobernador e Insaurralde respecto de aquellos en los que no fueron. Scioli ordenó definir una agenda de inauguraciones -y reinauguraciones- en los principales distritos, y encargó hacer foco en aquellos donde el revés en las urnas del 11-A fue más voluminoso, y en particular los que controlan intendentes alineados con Sergio Massa.
4. Seguridad. La semana pasada, el gobernador volvió a moverse en modo gestión-campaña con un paquete de acciones y medidas ligadas a la seguridad. Será, en paralelo a la inauguración de obras, el tema central de la campaña a lo largo de las diez semanas que restan hasta el 27 de octubre, sobre todo a partir del planteo de los intendentes del conurbano rabioso -entre ellos, Fernando Espinoza, de La Matanza- que consideraron que la inseguridad junto a la situación económica fueron las dos principales razones de la derrota del Gobierno el 11-A. Espinoza fue puntual al decir que la derrota en la primaria fue por "los problemas de inseguridad" y hasta lo cuantificó al decir que eso influyó en "un 70%" en el mal paso del kirchnerismo en el conurbano. Fue, en rigor, una de las cuestiones sobre las que se montó la campaña de Massa. Reaparece, veladamente, una antigua demanda de los territorios respecto de los fondos que en 2010 anunció la Casa Rosada para planes de prevención en los distritos -resultado de un programa que, justamente, definió y lanzó Massa cuando era jefe de Gabinete - pero que con los años se quedó sin partida en el presupuesto nacional. Sergio Berni, más ministro que nunca desde la jura de Arturo Puricelli en Seguridad, será el encargado de operar medidas de Gobierno aunque la tarea en los distritos quedará a cargo de los intendentes.


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