19 de octubre 2012 - 00:00

Poco, pero todo en baja

Poco, pero todo en baja
En 1923 (las «Three Ages») Buster Keaton ya definía «la era actual» como una de «speed, need and greed» (velocidad, necesidad o consumo, y codicia). Pasaron casi 90 años, dos guerras mundiales, varias crisis económicas y poco parece haber cambiado.

De hecho, con el paso del tiempo, el «speed, need and greed» se ha acelerado de manera exponencial, evidenciando la genialidad del director/actor (que en «The Saphead» de 1920, critica a Wall Street y sus prácticas) y la ignorancia e incompetencia de los pensadores sociales y economistas que no han abrevado en esa brutal síntesis de las principales fuerzas que impulsan estos tiempos. Estas fuerzas pueden explicar mejor que hechos puntuales porque junto con la baja que experimentaron ayer las acciones (el Dow retrocedió el 0,06 por ciento a 13.548,94 puntos, el S&P500 el 0,24% y el Nasdaq un más significativo 1,01 por ciento) vimos caer a los bonos del tesoro (la tasa de 10 años trepó al 1,826 por ciento anual, el máximo en un más de un mes), al precio del petróleo (cedió el 0,21 por ciento a u$s 91,93 por barril y al del oro (bajó el 0,63 por ciento a u$s 1.744,1 por onza) mientras el dólar ganaba el 0,38 por ciento frente al euro (quedó en u$s 1,3067 por moneda europea). Si bien las variaciones fueron «acotadas», el cuadro general habla de una jornada en la cual se privilegió el efectivo, soslayando cualquier tipo de riesgo.

Es cierto que los magros resultados y el escandalete en torno del estado contable de Google pesó en el ánimo de los inversores, pero de ninguna manera este hecho u otros (como tampoco el inesperado incremento en el pedido de seguros de desempleo, la crisis europea -las euroacciones treparon el 0,2 por ciento en promedio-, los magros y desilusionantes balances, etc.) alcanza para explicar el cuadro total de lo vivido.

Dejá tu comentario