La semana pasada, el regulador local Cade emitió un requerimiento a la española Telefónica SA para que ponga fin a su participación indirecta en TIM o encontrara un nuevo socio para Vivo, su unidad de telefonía móvil en Brasil.
El conflicto de Telefónica en Brasil se originó en septiembre, cuando la empresa española de telecomunicaciones anunció que asumiría gradualmente una posición controladora en Telecom Italia, grupo que tiene una participación del 67 % en TIM.
En la decisión, Cade dijo que TIM no podría ser vendido completamente a otra empresa de telefonía móvil que opere en Brasil.
Esa prohibición no se mantendrá necesariamente si TIM es dividido en unidades menores, dijo la fuente gubernamental, que agregó que un escenario así se evaluaría según el caso.
Telefónica informó previamente ayer que aún no ha recibido notificación de Cade sobre su requerimiento del miércoles pasado.
"Dado que Telefónica aún no ha sido oficialmente notificada y, por tanto, no dispone de la información oficial completa de ambas decisiones de Cade, todavía no puede pronunciarse sobre las medidas y actuaciones a adoptar", dijo la compañía española en un comunicado.
La decisión con carácter definitivo tomada por el regulador brasileño fue interpretada como una fuerte señal de que la aprobación al incremento de la participación de la española en Telecom Italia -la matriz de TIM Brasil- enfrenta serios obstáculos.
| Agencia Reuters |


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