16 de febrero 2009 - 00:00

Pol Pot: comienza juicio por genocidio comunista

Kaing Guek Eav, alias «Duch», aquí fotografiado en 2008, era un profesor de matemática devenido en un fanático del régimen. Fue jefe de torturadores. Bajo su órbita murieron más de 12.000 personas.
Kaing Guek Eav, alias «Duch», aquí fotografiado en 2008, era un profesor de matemática devenido en un fanático del régimen. Fue jefe de torturadores. Bajo su órbita murieron más de 12.000 personas.
Phnom Penh (Camboya) - Transcurridos 30 años del fin del régimen de los jemeres rojos, un tribunal camboyano con participación internacional comenzará a juzgar mañana al principal presunto responsable de las atrocidades cometidas en los 70 en nombre de una revolución comunista, Kaing Guek Eav, alias «Duch», de 66 años, y a otros cuatro altos responsables políticos.
En los próximos meses testificarán las víctimas que vivieron el régimen de terror camboyano y también sus familiares. Del centro de torturas de Tuol Sleng, situado en un edificio escolar en la capital, sólo salieron vivos siete prisioneros. Más de 12.380 personas fueron torturadas y asesinadas en el marco de las purgas masivas organizadas por el equipo en el poder de Pol Pot.
El régimen ultracomunista de los jemeres rojos, que gobernó entre 1975 y 1979, impuso el terror en Camboya, obligando a los habitantes a abandonar las ciudades para ir al campo, extenuando a la población con trabajos forzados y eliminando sistemáticamente a todos los «traidores a la revolución».
Unos dos millones de camboyanos murieron en ese período sombrío de la historia del siglo XX.
El acusado, un antiguo profesor de matemáticas convertido al cristianismo en los años 90, será juzgado por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Detenido en 1999 por las autoridades camboyanas, «Duch» fue trasladado en 2007 a un tribunal especial en Phnom Penh patrocinado por la ONU. Al término del juicio podría ser condenado a cadena perpetua.
El tribunal, que descartó la pena de muerte, fue creado en 2006 tras una década de tratativas entre la ONU y el Gobierno camboyano de Hun Sen.
En el transcurso de la audiencia preliminar se «decidirá la forma y la estructura del juicio», precisó William Smith, miembro del equipo de fiscales.
El gobierno de Hun Sen, él mismo un ex jemer rojo que se reveló contra el movimiento en los 70, quiso controlar los preparativos judiciales del proceso por temor a que éste perjudique a algunos miembros del actual poder, afirmaron varias ONG. El tribunal tuvo dificultades financieras, pero países europeos y Japón realizaron aportes económicos.
La llegada de los vietnamitas permitió el fin de las matanzas en enero de 1979. Pero el hecho de que Vietnam acabara de salir de una década de guerra civil y de que Camboya se considerara un frente en la lucha contra el comunismo, hizo que los crímenes del jemer rojo quedaran durante mucho tiempo impunes. Pol Pot, educado en París y Tailandia, murió en 1998 sin haber pagado por sus atrocidades.
Otros cuatro responsables de un perfil más político del régimen pasarán por el banquillo de los acusados más adelante.
El «hermano número 2», Nuon Chea, de 82 años, conocido por su falta de escrúpulos, se defendió alegando que era una guerra que había que ganar. Tras su detención, alias «Duch» dijo que Nuon Chea era la principal persona que debía responder por los asesinatos.
El ex jefe de Estado Kieu Samphan, de 77 años, alegó por su parte en su defensa que se encontraba demasiado ocupado con los asuntos de Estado como para darse cuenta de las masacres que se estaban perpetrando. Tampoco el ex ministro de Exteriores del régimen, Ieng Sary, ni su esposa Khieu Thirith, muy cercanos a la cúpula de mando, se mostraron conscientes de culpa alguna.
Agencias DPA y AFP

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