Polanski perturbador y en su mejor forma

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«El escritor oculto» (The ghost writer. Francia-Alemania-EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: R. Polanski. Int.: E. McGregor, P. Brosnan, K. Cattral, O. Williams.

La nueva película de Roman Polanski comienza con la imagen sutil y perturbadora de un ferry que llega a su destino, y todos los autos bajan a tierra, menos uno, que finalmenten es llevado por un remolque. De ahí la acción pasa a Londres, donde Ewan Mc Gregor es contratado para hacer de «ghost writer» en las memorias de un ex primer ministro británico. Tiene sólo un mes para terminar el trabajo, ya que el manuscrito no conforma a sus editores, y el predecesor en la tarea es la persona que abandonó ese auto en el ferry, supuestamente al caer borracho del barco y ahogarse.

Toda la situación es extraña para el protagonista, que va a recibir una fortuna por arreglar esas memorias en tiempo récord, para lo que debe viajar inmediatamente a una isla en la costa Este de los Estados Unidos y encerrarse con el equipo de trabajo del político, que justo en ese momento está acusado de crímenes de guerra por haber entregado prisioneros irakíes a la CIA para que los torturen. El fantasma, como le gusta llamarse a sí mismo al escritor profesional, se aloja primero en un hotel donde no hay más huespedes, y luego, con la llegada de la prensa y los manifestantes contra el ex primer ministro, debe alojarse dentro de la residencia fuertemente custodiada del político, nada menos que en la habitación que antes ocupaba su colega difunto.

El espacio en off y los personajes apenas visibles en lo más profundo del cuadro, es decir los típicos encuadres enervantes del mejor cine de Roman Polanski, vuelven a adueñarse de la pantalla en este inteligente thriller conspirativo que también recupera el típico humor negro y la genial ironía del autor de «Barrio Chino». Los paisajes desolados de la isla donde transcurre la mayor parte del film recuerdan también a una de sus obras maestras, «Cul de sac», igual que lo extraño del clima general y los personajes con los que se topa Ewan Mc Gregor en su fatídico ingreso al mundo de la política.

Pierce Brosnan hace un muy buen trabajo como el ex primer ministro que trata de ocultar parte de su pasado, según él porque no quiere entrar en detalles sobre su estudios de arte dramático en Cambridge para no perder seriedad como estadista, lo que, en realidad, podría ocultar los antecedentes que lo unen con la CIA desde sus primeros tiempos como militante. Eso es lo que pensaba el predecesor del ghost writer, parece, y probablemente eso es también lo que lo llevó a una muerte muy poco accidental.

Según la novela de Robert Harris -adaptada por el escritor junto a Polanski- se va armando un sólido thriller político que, sin embargo, no sólo brilla en sus momentos de mayor tensión y suspenso sino también especialmente en la hermética introducción de los personajes y el conflicto, dando lugar a ese tipo de diálogos inteligentes y finamente irónicos que cada vez aparecen con menos frecuencia en los thrillers modernos.

Por momentos, «El escritor oculto» muestra a Roman Polanski en todo su esplendor como constructor de climas e imágenes perturbadoras, y en otros normaliza su talento al servicio de un buen thriller, lo que por sí solo bastaría para recomendar esta película tanto a sus fans como al público en general que busque una película de suspenso para gente pensante.

D.C.

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