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Polémica en España por casos de muerte súbita
García, de 31 años, sufrió el domingo un desvanecimiento durante el partido y tras la rápida intervención de los médicos de ambos clubes, se consiguió que recuperara el conocimiento, después de que «durante 25 segundos estuviera muerto», como afirmó el médico del Salamanca, José Ignacio Garrido.
Baltasar Sánchez, director deportivo del Salamanca, explicó que le informaron a García que no podrá volver a jugar.
La Gazzetta dello Sport hizo ayer públicas sus dudas sobre la eficacia de los controles médicos efectuados en España a sus deportistas. Tras ver cómo Miguel García caía desplomado en Salamanca, el rotativo italiano se pregunta por qué España copa el ranking de casos de muerte súbita en el fútbol.
Este medio recuerda cómo en Italia los controles médicos sobre los deportistas comienzan mucho antes, desde la infancia, y son más «avanzados y escrupulosos». Como prueba de ello cita los casos de Kanu, Fadiga y Koné, tres futbolistas africanos que habían jugado en varios países y que a su llegada a Italia les fueron descubiertas distintas anomalías cardiacas. Los dos primeros, de hecho, fueron operados pese a las advertencias de los médicos de abandonar el fútbol profesional.
En la nota, el periódico italiano menciona los casos de Antonio Puerta, quien ya había sufrido más de un desvanecimiento antes de caer desplomado sobre el césped del Sánchez Pizjuán.
También recuerda los casos de Dani Jarque y Jordi Pitarque, futbolista del Reus de Tercera División que falleció tras sufrir tres paros cardiorespiratorios en su domicilio. Además, cita la muerte de Antonio De Nigris, que pasó varias temporadas en el Villarreal antes de fallecer por la misma causa el 16 de noviembre de 2009.
Por su parte, el director del Plan General de Resucitación Cardiopulmonar, Antonio Lesmes, cree que es más fácil instalar desfribiladores y dotar de personal especializado que realizar chequeos a los jugadores, ya que «muchas veces resulta imposible de detectar anomalías» cardíacas.


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