24 de febrero 2009 - 00:00

Polémica por las capelladas brasileñas

¿Hay o no capelladas brasileñas para zapatillas argentinas? Ayer se generó una breve polémica entre el Ministerio de la Producción -que comanda Débora Giorgi- y el fabricante de calzado deportivo DASS respecto de las trabas para ingresar esos productos a la Argentina. DASS es uno de los gigantes brasileños de esa industria, y es producto de la reciente fusión entre Dilly y Classica; el año pasado inauguró una planta en Misiones, en la que fabrica zapatillas para la estadounidense Nike y próximamente comenzarían a hacer lo propio con Umbro -también controlada por Nike-.
En un comunicado, el ministerio negó que se hubiera trabado el ingreso de capelladas hechas en Brasil por DASS, que se utilizarían para la fabricación de calzado en Misiones.
Fuentes cercanas a la empresa afirmaron que «hasta hace dos semanas teníamos prácticamente congelado el ingreso de esos productos, y por lo tanto parada la línea de producción. Pero desde entonces se firmaron las licencias y se regularizó la situación».
El comunicado oficial sostiene que «en enero se importaron 20.225 kilos de capellada desde Brasil, cinco veces el stock pendiente» y agrega que la Argentina sólo mantiene 150 ítems bajo el régimen de Licencias No Automáticas (LNA), «contra los más de 4.300 productos bajo este régimen de LNA, lo que afecta a más del 50 por ciento de las exportaciones argentinas».
Desde la empresa justificaron la demora (que alcanzó casi dos meses) en el hecho de que «quizás no sea una decisión política sino apenas un retraso burocrático causado por el cambio de jurisdicción (o sea la creación de la cartera de la Producción) y que se fue solucionando con el tiempo».

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