El Gobierno porteño ya comenzó a padecer el proyecto de Policía propia, una pretensión de Mauricio Macri que la oposición encuentra como blanco de toda su fortaleza. Ante el fracaso de realizar una sesión especial que llame al jefe de Policía, Jorge Fino Palacios, al recinto, ahora el antimacrismo quiere que el Consejo de Seguridad porteño investigue al funcionario y al ministro del área, Guillermo Montenegro. Ya no sólo refutan el nombramiento por las sospechas en la causa de la AMIA de ocultamiento de pruebas contra el policía: la oposición quiere avanzar con la lupa sobre la compra de armamento, vehículos y uniformes que se habría realizado como contrataciones directas. La kirchnerista Silvia La Ruffa aseguró que en las próximas semanas debe reunirse el Consejo de Seguridad que integran legisladores y funcionarios, y que planteará allí la cuestión.
Macri ya ratificó varias veces a Palacios, pero el kirchnerismo y otros opositores comenzaron una campaña para recolectar firmas en contra del policía. Se agrega a esa movida el pedido de explicaciones por las compras para equipar a la nueva fuerza. La metropolitana tiene previsto debutar en octubre, para lo cual el Gobierno nacional y el porteño comenzaron a delinear las funciones que desarrollarán los agentes junto con los federales.
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