18 de junio 2009 - 00:00

Por agua, amenazas y campaña, Legislatura porteña, paralizada

Si algo faltaba para completar semanas sin actividad parlamentaria en la Ciudad de Buenos Aires, ayer en la Legislatura porteña se reportó una amenaza de bomba que obligó a desalojar el palacio de Perú 130 en un delicado operativo para que se retiraran más de 2.500 empleados y unos 30 diputados que ocupaban sus despachos.

El incidente ocurrió ayer, pero el martes, ya la Legislatura no había abierto las puertas por problemas en el abastecimiento de agua como producto de mejoras que se están realizando en el edificio, por lo cual se declaró asueto para todos los habitantes de esa casa. Así arrancó la semana, tras el lunes feriado, por lo cual tampoco se trabajó como en el resto de las dependencias estatales.

Prioridad

Sin embargo, la semana pasada, con agua y sin amenazas de estallido, tampoco los legisladores se sentaron al ritual del debate de cada semana, con la única razón de aplazar el tratamiento de normas -especialmente las que obligan a un esfuerzo mayor para encontrar consenso- hasta después de las elecciones.

Es decir, la campaña es la prioridad de los legisladores de cada uno de los bloques y especialmente de los que son candidatos por su reelección o animan las postulaciones de su tropa. Por eso desde que comenzó la temporada, ni siquiera el propio Mauricio Macri se concentra en el seguimiento de la votación de leyes, una revisión con la que mortifica cada tanto a su bloque.

De todos modos, y en forma lamentable, el titular de la Legislatura porteña, Diego Santilli, se vio obligado anoche a retomar el funcionamiento del edificio, donde se velarían los restos del actor Fernando Peña, fallecido en la jornada de ayer.

Las autoridades legislativas aclararon cómo ocurrió el episodio que obligó a vaciar la casa. «Alrededor de 2.500 personas fueron desalojadas del edificio en un operativo que comenzó a las 14.15 y finalizó a las 15.05», explicaron acerca también de «mensajes electrónicos» que fueron enviados por Asociación Quebracho. Luego indicaron que se realizó «la revisión de las instalaciones» y «fueron retomadas las actividades habituales de la institución».

Coincidencias

Según las explicaciones, los mails anunciaban: «Hoy miércoles 17 de junio a las 16 haremos estallar un dispositivo explosivo ubicado dentro del Palacio Legislativo de Perú 160. Informamos de este evento para minimizar las bajas, dejando sentado que esto se trata de un testimonio de lucha, y no de masacre».

Algunos legisladores porteños consideraron que se habría tratado de una picardía, pero coincidieron en la necesidad de tomar las medidas del caso, para lo cual acudieron la Dirección Federal de Operaciones y la Superintendencia Federal de Bomberos de la Policía Federal Argentina, junto al subcomisario de la Seccional Segunda y el jefe de Servicio Externo y una Brigada de la división explosivos.

También se efectuó la consulta con el Juzgado Federal a cargo de María Servini de Cubría, quien dispuso la inmediata revisión de las instalaciones y su desalojo previo.

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