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Por el frío, siguen hoy los cortes de gas a industrias
Julio De Vido
En cuanto al consumo de energía, durante el fin de semana volvieron a superarse récords de consumo. El sábado a las 20, según Cammesa, la empresa que opera el despacho eléctrico, la demanda alcanzó a 18.901 megavatios, 1.352 megavatios por encima del último máximo para un sábado, registrado el 31 de mayo de 2008. Ayer a las 20, la demanda llegó a 17.937 megavatios, 865 más que el anterior máximo registrado para domingo, el 22 de junio de 2008. (Los picos definitivos para el fin de semana se difundirán hoy.)
El aumento en el consumo eléctrico durante sábado y domingo se atribuye casi en su totalidad a la suba en el consumo residencial, por el uso de estufas en los hogares de menores recursos y la difusión de aparatos de aire acondicionado frío-calor en el resto del público.
La apuesta del Gobierno y de las empresas es que el consumo de gas y electricidad por parte de los hogares tienda a bajar a partir de hoy por la combinación de un leve aumento de las temperaturas y el comienzo de las vacaciones de invierno. Si, por el contrario, la demanda residencial siguiera en ascenso podrían acentuarse algunos problemas.
En el caso del gas, la región cuyana es una de las más afectadas por la falta de presión en las cañerías para el GNC de uso vehicular e incluso para casas de familia. Según los técnicos, el sistema de distribución de gas es una red entramada de modo que a un mismo punto llega el gas por más de un caño, salvo en el caso de las áreas que se ubican en los extremos adonde llega uno solo. Es en esos casos en los que los problemas de presión se hacen más notorios y, a su vez, se acentúan a medida que pasan los días.
En lo que se refiere al consumo de energía, el récord de casi 20.400 megavatios para un día hábil que se alcanzó el jueves pasado no podría llegar mucho más allá. El Gobierno reconoció que se llegó a ese máximo con reservas por 1.500 megavatios, y se considera muy riesgoso operar con menos de 1.000 para cubrir una eventualidad.
El ministro Julio De Vido salió ayer a defender la estrategia oficial, sosteniendo que no hubo restricciones de gas a la industria «fuera de las programadas», y que «no se estuvo ni cerca de un corte para el GNC». De todas formas, la parte más vulnerable de la estrategia oficial en este invierno es la falta de garrafas para las zonas del país adonde no llega el gas por redes. Una mezcla de precios muy bajos, aumento de la demanda y maniobras especulativas en la comercialización está originando el desabastecimiento del producto y valores muy por encima del máximo oficial de $ 16 para el tubo de 10 kilos que usan los hogares de menores recursos.
Para De Vido, «en el suministro de garrafas algunos vivos están haciendo negocio con la necesidad, porque garrafas y gas licuado hay». Sin embargo, hay una evidente disconformidad de las petroleras y los fraccionadores por el precio que también está influyendo en el suministro.
En un comunicado, el Ministerio de Planificación agregó que es política del Gobierno «subsidiar las diferencias de precios (entre el gas natural y el combustible alternativo) que pudieran existir, dado que así se le brinda a la industria niveles de competitividad nunca antes alcanzados». Sin embargo, resulta polémico el aporte de más subsidios para las industrias que ya pagan el resto del año tarifas subvencionadas para el gas.

