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Por la ola de frío empieza semana crítica para el gas
Julio De Vido
Si se compara con inviernos anteriores, cuando había una capacidad de transporte de 131 millones, el faltante es de unos 9 millones diarios atribuible a la baja en la producción local. Se confirma entonces que este invierno, el suministro de gas está más comprometido que en otros años, por lo cual la semana de frío polar que comienza hoy en todo el país, traerá inevitablemente más cortes que otras veces.
Durante el fin de semana el Gobierno relativizó la posibilidad de un corte total de gas a las industrias. Desde el Enargas, organismo regulador, se recordó que hay contratos de servicio interrumpible y otros, firmados a partir de 2005 por la falta de gas, de servicio firme con «ventana» (volumen que se puede dejar de suministrar en caso de necesidad).
Cuando por el frío aumenta el consumo residencial, se corta primero el servicio interrumpible, después la ventana del firme, y a partir de ahí si todavía el gas es insuficiente para la demanda, el Gobierno decide si corta parte del firme o si interrumpe el GNC para vehículos. En la práctica, en esta última fase que es la que se atravesará esta semana, a veces la decisión depende de la presión que ejerce cada protagonista.
Como un ejemplo de eso, desde Tucumán, presionado por la industria local, el ministro Julio De Vido afirmó que «problemas energéticos en la Argentina no hay; sólo cuando hay picos de demanda de gas se corta a los interrumpibles, pero en este momento no se le va a interrumpir el gas a la industria azucarera, porque no hay crisis energética».
El Enargas insistió en que «el sistema se encuentra en estado normal acorde con la temporada invernal, con todo el respaldo de la producción nacional al completo, la importación de gas de Bolivia y el buque regasificador en su máxima performance».
El consumo residencial (que incluye a pequeños comercios, como las panaderías), que está prohibido cortar, puede alcanzar con las temperaturas esperadas para hoy, a más de 80 millones de metros cúbicos diarios. Para que la generación eléctrica no se resienta, sobre todo porque el consumo de luz también sube con el frío, se deben destinar por lo menos 10 millones diarios de gas para centrales térmicas que no tienen posibilidad de usar otro combustible, como Genelba en Ezeiza.
Esto significa que quedarán disponibles 32 millones de metros cúbicos, de los cuales, unos 6 millones se pierden por razones técnicas en el transporte y distribución, y 8 millones corresponden al GNC. Si éste no se interrumpe, sólo restarían 18 millones de metros cúbicos para la industria que habitualmente utiliza 47 millones, es decir les quedaría un disponible del 38%, que el Gobierno a través de un comité de emergencia terminará repartiendo según criterio propio y probablemente entregando un día a unos y otro a otros. Por lo pronto, la mayor parte de los ingenios tienen contrato interrumpible, y De Vido les prometió que no les faltará el gas.
Otro problema es que la ola de frío polar permanecerá por lo menos hasta el sábado en la región central del país, incluyendo el área metropolitana de Buenos Aires.
El Gobierno se apegó este invierno al pronóstico del Servicio Meteorológico, según el cual este año habrá pocos días muy fríos. Eso, y sobre todo las preocupaciones fiscales, terminaron suspendiendo el proyecto de traer ya desde este invierno otro buque regasificador de GNL, aun cuando la actividad industrial está en franca expansión con respecto a 2009.


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