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Por Néstor, Cristina en Unasur con la tesis de butaca regional
• RELANZAN EL BLOQUE MIENTRAS ACÁ SE AGITA LA TEORÍA DE UN DESTINO EN EL PARLASUR PARA "LA JEFA K"
Rafael Correa recibió ayer a Cristina de Kirchner en Guayaquil donde se desarrolló el primer tramo de la cumbre de presidentes de la Unasur. El segundo round será hoy, en Quito, donde se espera un debate más amplio y se inaugurará la sede llamada Néstor Kirchner (con estatua incluida).
El dirigente ultra K lanza el dictamen en el ejercicio de una euforia que volvió, tras tiempos mustios, al híperkirchnerismo de la mano de una tesis que parece contrariar casi todos los modos de Cristina de Kirchner: salvo que la motivación sea -como martilla la oposición- desplegar un escudo de fueros ante hipotéticos sablazos judiciales, la variable de entronizar a la Presidente en un cargo en estos tiempos periféricos, de rol incierto y con escaso, o nulo, charme político e institucional, no parece encajar en el destino luminoso que el universo K proyecta, en su imaginario, para su jefa.
Pero, en clave electoral, el regreso de la hipótesis Cristina candidata, para una butaca parlamentaria del Mercosur, inyectó una dosis de expectativa como antes ocurrió con la variable de convertir a Máximo Kirchner en candidato a algo, quizá diputado nacional por Buenos Aires, o por Santa Cruz, o vice nacional o provincial, o de mínima, intendente de Gallegos para sembrar la idea de una continuidad biológica, de un Kirchner en la trinchera para conducir el proyecto, desde el poder o desde el llano, durante varias décadas más.
Cruzada
En medio de la discusión legislativa sobre el alcance de los fueros de los parlamentarios sureños y la coronación de aquella cruzada frustrada de José "Pepe" Pampuro para incluir en el menú electoral a los parlamentarios del Mercosur, Cristina volvió a transitar ayer un escenario continental como hacía tiempo no ocurriría, la cumbre de la Unasur que tiene un valor simbólico adicional: la sede del organismo en Quito, donde debe estar según el protocolo fundacional, llevará el nombre de Néstor Kirchner quien fue el primer secretario general en 2010, cargo que mantenía cuando murió el 27 de octubre de aquel año. El edificio, además de homenajear al patagónico, cuenta con una estatua del expresidente argentino.
Ayer, la primera escala fue Guayaquil donde la Presidente, que viajó con comitiva reducida -incluyó, casi un clásico de los últimos viajes, al gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, que es además precandidato presidencial K- fue recibida por el presidente local, Rafael Correa, quien comenzó con un apoyo a la Argentina en la pelea con los fondos buitre. Luego, en el encuentro de mandatarios no tomó la palabra porque sólo lo hicieron el anfitrión, Correa, y José Pepe Mujica, el uruguayo que tomó a la vez la presidencia pro témpore del organismo que durante los últimos meses estuvo en manos del mandatario de Surinam, Desiré Delano Bouterse.
Sin embargo, la juntada más potente se proyecta para hoy cuando los representantes de los doce países miembro hagan una especie de "relanzamiento" de Unasur con la firma de un compromiso de "profundizar la integración regional".
Ayer, Correa abrió un debate latente al plantear una modificación del estatuto de funcionamiento para que las decisiones se tomen "por consenso" y sin que exista el derecho a "veto". Fue, por caso, lo que trabó la designación de Kirchner en la Unasur ante la resistencia de Uruguay a raíz del conflicto bilateral en torno de las pasteras.


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