El temor por la epidemia de la gripe A modifica los hábitos de consumo de los argentinos, muchos de los cuales acopian alimentos para no salir al supermercado, demandan mayores medidas preventivas cuando comen afuera y hasta faltan al trabajo por miedo al virus.
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Los consumidores ya intentan salir lo menos posible de sus casas, evitan concurrir a lugares con grandes concentraciones de personas y hasta buscan evitar viajes en sistemas de transporte público de pasajeros, por lo que la demanda de estacionamientos y cocheras se multiplicó.
Algunos comenzaron incluso a acopiar alimentos no perecederos en sus casas para evitar tener que ir al supermercado cotidianamente. El titular de la Cámara de Supermercados Chinos, Miguel Ángel Calvette, explicó que se registró una suba del 2% en las ventas de alimentos no perecederos.
Si bien no se prevé una fuerte caída del consumo por el virus, por lo menos en lo inmediato, la baja en las ventas podría llegar hacia mediados de mes, cuando los consumidores cesen sus compras por tener alimentos suficientes en sus casas.
Por otra parte, los restoranes porteños incrementaron las medidas sanitarias para brindarles seguridad a los comensales y a los propios empleados que trabajan en constante contacto con las comidas. El titular de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), Luis María Peña, aseguró que se notó un «notable cambio» en el comportamiento de quienes almuerzan o cenan afuera. El consumo de jabón y servilletas descartables subió abruptamente en los últimos días en los restoranes y bares de la Ciudad, porque, según Peña, «la gente tomó conciencia y multiplicó sus hábitos de higiene».
La demanda de mesas en los restoranes porteños sufre una «depresión sostenida» del 40% desde agosto de 2008 debido a la crisis del campo que afectó a la economía local y al posterior impacto del colapso financiero global en el país. En ese sentido, Peña indicó que a esa «caída vertiginosa y drástica» podrían sumarse algunos efectos del temor a la gripe A, como ocurrió cuando los consumidores se sumergieron en la incertidumbre por las elecciones y cayó la demanda.
En tanto, operadores turísticos señalaron que los pronósticos «no son los mejores» para la temporada invernal, porque «la gente está entrando en pánico y, seguramente, optará por quedarse en su casa a mirar películas antes que viajar».
Por otra parte, diversos estacionamientos del centro porteño contaron que la demanda de cocheras aumentó entre un 15% y 25% este mes, y relacionaron el hecho con el mayor uso de autos particulares por el frío y por el temor a la gripe A.
La propia Unión Industrial Argentina (UIA) se mostró preocupada por el aumento del ausentismo laboral de los obreros, ya sea por padecer síntomas de gripe o por el simple temor a contraer la enfermedad en las plantas de producción.