23 de marzo 2009 - 00:00

Posfascismo (versión light) se fusiona con el partido de Berlusconi

Roma - Tras un proceso de moderación y tránsito hacia el centro político, el partido italiano Alianza Nacional (AN, posfascista) anunció ayer su disolución para fusionarse la semana próxima con el conservador Fuerza Italia (FI), del primer ministro Silvio Berlusconi, unión que dará origen al partido Pueblo de la Libertad (PDL), homónimo de la coalición en el poder.
«Hoy AN deja de existir, nace el PDL y nuestro amor por el pueblo italiano continúa», afirmó Gianfranco Fini, presidente de la Cámara de Diputados y jefe de AN, al cerrar el último congreso partidario.
De este modo, Italia se encamina a dos grandes bloques, uno de centroderecha liderado por Berlusconi, y otro de centroizquierda, el Partido Democrático, en crisis desde hace dos años.
Fini, un aliado crecientemente crítico de Berlusconi, anunció así el fin del partido que él mismo fundó, transformando al Movimiento Social Italiano (MSI), heredero del fascismo, en un partido de derecha tradicional y que en los últimos dos años, en coincidencia con la crisis del centroizquierda, se ubicó como el ala más moderada de la coalición gobernante.
El líder de AN dijo que el líder del nuevo movimiento PDL es Berlusconi, pero que el PDL no debe tener «pensamiento único». Los legisladores de Fini se oponen en estos días a una iniciativa de Berlusconi y la Liga Norte (otro partido aliado) que promueve que los médicos denuncien a la Policía cada vez que atienden a un inmigrante ilegal, a la vez que tomaron distancia del Gobierno en el caso Eluana Englaro, la joven en estado vegetativo a la que le fue practicada la eutanasia recientemente.
En su largo discurso, Fini trazó la que en su opinión debe ser la línea futura del PDL, un partido «no de derecha». El presidente de la Cámara de Diputados destacó que el éxito de AN «no fue en razón de un regalo de alguien», en alusión a Berlusconi.
Las declaraciones del actual premier en favor de Fini en 1993, cuando era secretario del MSI y candidato a alcalde de Roma, fueron consideradas por algunos la «fortuna política» de AN.
El principal mérito de Berlusconi fue haber sido «la persona que puso en marcha una política que corría el riesgo de empantanarse», afirmó Fini.
«El PDL tiene un líder que es Berlusconi, luego de lo cual Berlusconi sabe que un liderazgo fuerte y reconocido no puede ser objeto de culto a la personalidad», remató el presidente de Fini.
Berlusconi envió un mensaje a los «queridos amigos de AN», en el cual expresó su gratitud y reconocimiento a un partido «que tras un largo camino» permite, «bajo el empuje de millones y millones de electores, llegar todos juntos a una meta grande e histórica», el nacimiento del PDL.
El partido derechista liderado por Fini dijo adiós a 15 años de presencia en la política, desde que en enero de 1994 nació como heredero del posfascista Movimiento Social Italiano Derecha Nacional (MSI) y que ahora cuenta con varios miembros en el Gobierno.
El PDL, creado para participar a las elecciones de 2008 con una lista conjunta, se constituirá como partido político en el que también se fusionará Fuerza Italia (FI).
«El 27 de marzo, con el congreso fundacional del PDL, nacerá una fuerza que marcará la historia de los próximos decenios», señaló Berlusconi, orgulloso de la formación naciente.
La relación entre el actual presidente de la Cámara de Diputados y el presidente del Gobierno sufrió altibajos desde el inicio, como el propio Fini reconoció la semana pasada.
«Con Berlusconi hay roles y sensibilidades diferentes, pero no hay enfrentamientos», comentó.
Agencias ANSA y DPA

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