Potentes relatos de Nicole Krauss

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Nicole Krauss, "La gran casa" (Bs.As., Salamandra, 2013, 352 págs.)

"La gran casa"
, la obra más reciente de la joven y rutilante figura del ámbito literario de Brooklyn, Nicole Krauss desarrolla su envolvente tensión narrativa mediante una serie de enigmas que comienzan ya desde la tapa del libro: el objeto determinante de la novela no es una casa sino un escritorio de 19 cajones que viaja por distintas ciudades, épocas y propietarios. La trama consiste en un desglose profundo de la vida de esa gente que tuvo ese mueble y, más interesante, las personalidades de estos últimos.

El inicio se da con Daniel Varsky, un poeta chileno (un homenaje de la escritora, fanática admiradora de Roberto Bolaño) que reside en Nueva York a principios de los años 70 y le deja su escritorio a Nadia, una joven escritora que queda fascinada con su personalidad e ideas. Enfervorizado por la llegada de Salvador Allende al poder, Varsky regresa a su país natal donde finalmente encontrará la muerte perseguido por el gobierno militar.

El escritorio queda abandonado con Nadia y comienza su largo periplo como testigo de frustraciones, nostalgias y múltiples enigmas. Todos los propietarios del mueble están atravesados por una intensa angustia existencial, atosigados por sus propios pensamientos respecto de las personas y de la vida en general. Almas erráticas que bien podrían encontrarse en los libros de Milan Kundera o Philip Roth.

Esta angustia se origina en que, si bien son personas con vidas materiales consolidadas, al mismo tiempo no han logrado resolver los enigmas más sustanciales. Nadia nunca entenderá en qué momento desapareció su amor por su ex esposo, así como tamp+oco el profesor londinense Arthur logrará comprender la extraña personalidad de su mujer enferma de Alzheimer, y el anciano israelí Aaron en ningún momento logrará entender el odio que siente por su hijo mayor, un funcionario encumbrado en el poder judicial inglés.

Diálogos internos, recuerdos perdidos y momentos oníricos no dan pausa; es en esos terrenos ocultos de la mente y el alma donde aparece la fuerza narrativa de Krauss, quien en todo momento da la imagen de conocer lo mismo que el lector, como si en algún punto ella misma hubiera conocido a los protagonistas de su libro y a sus circunstancias, que suelen ser tan brutales como la represión chilena o el Holocausto judío.

No existen grandes espacios comunes entre las cuatro historias del libro ya que ese lugar está reservado al escritorio, una metáfora audaz, una idea sobre la cantidad de cajones que se necesitan para guardar los recuerdos de una vida (o una casa) que están mejor sin ser vistos, ocultos. No es difícil, especialmente por la época y por el escenario neoyorquino, recordar una frase del publicista ficticio Don Draper, de la multipremiada serie "Mad Men": "cuando un hombre entra a una habitación cerrada no lo hace solo. Todo su pasado entra también con él".


Milton Merlo

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