23 de febrero 2015 - 00:00

Precios en el subsuelo

Precios en el subsuelo
 El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sur de Córdoba sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015, para girasol, maíz, soja y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La cosecha gruesa había arrancado con falta de humedad en la zona, pero a partir de enero las lluvias se regularizaron y los cultivos muestran un buen desarrollo en general.

En las proyecciones del cuadro adjunto, para siembras en campo propio por administración se observan quebrantos muy importantes en el maíz, y rindes bajos para soja de 2ª, girasol y soja de 1ª. Será difícil revertir los quebrantos del trigo con la soja de 2ª, ya que para ello se necesitarían rindes del orden de 40 qq/ha.

Los rindes de indiferencia que se requieren para cubrir la totalidad de los costos son de 80 qq/ha en trigo, de 22 qq/ha en soja de 2ª, de 130 qq/ha en maíz, de 20 qq/ha en girasol, y de 32 qq/ha en soja de 1ª. En campo arrendado, las proyecciones de resultados muestran quebrantos generalizados. Los rindes de indiferencia son de 91 qq/ha en trigo, de 25 qq/ha en soja de 2ª, de 132 qq/ha en maíz, de 22 qq/ha en girasol y de 35 qq/ha en soja de 1ª.

La razón de que se necesiten rindes tan altos (imposibles de alcanzar en la zona en el caso del trigo y el maíz) está en los precios, que para el productor local no sólo son bajos, sino que están por el subsuelo. El precio que recibe el productor tiene un descuento por retenciones que a los valores FOB actuales y para las posiciones a cosecha, son del orden de 55 u$s/t en trigo, 35 u$s/t en maíz, 132 u$s/t en soja y 134 u$s/t en girasol. Esto significa que para un rinde de 30 qq/ha o 3 t/ha en trigo, la retención que deja de percibir (y por lo tanto paga) en última instancia el productor es de 165 u$s/ha. Este ejercicio se puede hacer con los otros cultivos del cuadro.

El trigo sufre un segundo descuento, que se origina en los saldos excedentes que provoca la intervención en el mercado de exportación. Cuando la exportación es libre, la molinería y la exportación están activas en el mercado y compiten entre sí. El precio de referencia en este caso es el FAS teórico. Cuando hay excedentes, la demanda (molinos y exportadores) no tiene urgencia para hacerse de mercadería. Sin competencia, el precio lo determina la demanda, y está casi siempre por debajo del FAS teórico. El descuento actual en este caso es del orden de 45 u$s/t, o bien 135 u$s/ha para un rinde de 3 t/ha.

Sumando los dos descuentos mencionados, el productor transfiere al fisco y al resto de la cadena comercial un total de 100 u$s/t o bien 300 u$s/ha. Si no hubiese retenciones ni intervención en el mercado de exportaciones, sería rentable producir trigo y crecerían el área, la producción y la exportación.

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