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Precios de granos, condicionados por la siembra en EE.UU. y clima
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó que la superficie con soja llegaría a los 31,6 millones de hectáreas.
Las relaciones entre las existencias finales y el uso total de la mayoría de los granos siguen siendo ajustadas, lo que proporciona fundamentos constructivos en el mediano plazo.
Además, la próxima siembra en Estados Unidos cobrará máxima relevancia dado que una buena productividad resultará indispensable para que esta comprometida relación stocks-consumo no se deteriore aún más.
En sus últimas proyecciones, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) anticipó que el área de maíz en ese país se incrementaría ligeramente, hasta cubrir una superficie de 37,2 millones de hectáreas, en tanto que la superficie que se dedicará a la siembra de soja llegaría a los 31,6 millones de hectáreas. El área de cultivo de todas las variedades de trigo cubrirá 23 millones de hectáreas.
Todas estas predicciones fueron anticipadas en el Agricultural Outlook llevado a cabo en Washington pocos días atrás, pero la confirmación definitiva de estas cifras se expresará en el próximo informe del 30 de marzo.
Lo cierto es que, a partir de estas proyecciones, el mercado cuenta con una aproximación de lo que será la próxima campaña norteamericana, aunque la sintonía fina de estas cifras se establecerá en el curso de este mes, dependiendo del clima y de las diferentes relaciones de precios que se vayan observando en el mercado de Chicago.
El argumento alcista más sólido con el que contó la plaza granaria en las últimas dos campañas consistió en la dificultad que tiene la oferta en adaptarse al crecimiento sostenido del consumo. La última conferencia agrícola patrocinada por el USDA poco hizo por mejorar esta circunstancia, ya que aun con un crecimiento en el área de siembra de maíz y la posibilidad de obtener una cosecha récord de soja, las existencias finales de ambos cultivos permanecerán muy ajustadas en la próxima temporada, a no ser que se asista a un importante ajuste por parte de la demanda, algo que no se avizora al menos en el mediano plazo.
Afortunadamente, el evento de la corriente de La Niña disminuyó sus efectos en las principales regiones productivas de nuestro país. Esta circunstancia benefició particularmente a los cultivos de soja, aunque poco contribuyó a mejorar los rendimientos de maíz, que sufrieron pérdidas irreversibles a partir de las elevadas temperaturas y la ausencia de precipitaciones de finales de diciembre y comienzos de enero. Por esta razón, la Bolsa de Cereales expresa una proyección para este cultivo de 19,5 millones de toneladas, poco discutida en el mercado. Para el cultivo de soja, la Bolsa estima una producción de 48,8 millones de toneladas, con un rango de proyecciones privadas que van de los 47 millones de toneladas a los 50 millones de toneladas.
Por su parte, las estimaciones de la cosecha brasileña también siguen creciendo, con proyecciones que ya se ubican en los 72 millones de toneladas, como la de los analistas de AgroConsult.
Según la especialista del mercado de soja de Prudencial Bache, Anne Frick, la campaña brasileña de soja alcanzará los 71 millones de toneladas y la de nuestro país se ubicará en los 49 millones.
Según su análisis, las exportaciones de porotos de soja por parte de la Argentina alcanzarán en este ciclo los 9 millones de toneladas, con una molienda interna de 39 millones. En Brasil, Frick estima que estos guarismos se ubicarán en 33 millones de toneladas y 35 millones de toneladas, respectivamente. Ante esta perspectiva, los stocks finales permanecerían sin cambios en Brasil y se recortarían un 14% en la Argentina, aunque queda espacio como para que estas existencias se contraigan aún más en ambos países.
La cosecha paraguaya, por su parte, alcanzaría un nuevo récord productivo, con estimaciones de entre 7,5 y 8 millones de toneladas, con retrasos significativos en la recolección por culpa de las lluvias, que en alguna medida amenazan con lograr este objetivo.
Frick cree que las recientes caídas en el mercado han conformado un piso en el corto plazo y piensa que luego del informe de perspectiva de siembra en Estados Unidos y probablemente en el período mayo/junio, las cotizaciones se encontrarán condicionadas a la marcha de la siembra y del clima, circunstancias que mantendrán los precios firmes, con posibilidades de alcanzar nuevos récords históricos.
Informe de Panagrícola


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