28 de marzo 2012 - 00:00

Preocupación en UIA por suba salarial y la falta de insumos

José Ignacio de Mendiguren
José Ignacio de Mendiguren
La Junta Directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA), el órgano más numeroso y deliberativo de la entidad, fue el escenario ayer de las cuitas de muchos de sus miembros por las dificultades que sufren en función de las restricciones que impuso el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a las importaciones de insumos.

Representantes de sectores como el automotor, el plástico y el textil relataron -más en los pasillos que en la sesión plenaria- la falta de autopartes, insumos básicos, telas e hilados para poder fabricar sus productos. Sin embargo, otros, los más favorecidos por las trabas a la importación (calzado, electrónicos y electrodomésticos, indumentaria, etc.), no ocultaron su apoyo al poderoso funcionario.

Paritarias

Ya en el recinto, José Ignacio de Mendiguren, el titular de la UIA, no ocultó su preocupación por las inminentes negociaciones salariales que se inaugurarán en poco tiempo, y dijo que hay que ser mucho menos generoso que en años anteriores. Si bien el dirigente se abstuvo de dar un porcentaje-parámetro (de hecho, anunció exactamente lo contrario porque, afirmó con razón, «cada sector sabe qué puede dar y qué no»), advirtió que si los porcentajes que algunas industrias acuerdan superan en mucho el 18% que sugiere el Gobierno eso podría arrastrar al resto de la actividad o influir en la conflictividad gremial.

Varios de los que pidieron la palabra -con De Mendiguren a la cabeza- reiteraron que son tiempos difíciles los que están por venir. «La competitividad de la industria argentina está cayendo aceleradamente, el crecimiento de la industria también muestra signos de estar disminuyendo, los salarios en dólares están altísimos en comparación con países que compiten con nosotros; ante este panorama, hay que ser muy, muy prudente en las negociaciones salariales», dijo el presidente de la UIA.

El otro tema que ocupó a los dirigentes convocados ayer al edificio de Avenida de Mayo fue la sanción que aplicó Estados Unidos a la Argentina, retirando al país del Sistema General de Preferencias (SGP). Hubo coincidencia en que se trata de una medida con consecuencias más políticas que económicas (el perjuicio impositivo ronda los u$s 18 millones); sin embargo, un representante de una de las economías regionales afectadas por la sanción dijo: «Para algunos será poco, pero para los productores de mi provincia es la diferencia entre la vida y la muerte». Y acto seguido sugirió que la UIA le pida al Gobierno que compense con fondos públicos los beneficios fiscales estadounidenses que se perdieron. No hubo eco.

Tras un suscinto relato de De Mendiguren sobre su gestión para tratar de solucionar en conjunto con los industriales brasileños la crisis comercial bilateral, hubo una nota simpática: por primera vez en la historia de la UIA, se incorporó como miembro pleno la Cámara Argentina de la Industria Cinematográfica (CAIC).

Sergio Dattilo

Dejá tu comentario