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Preocupante: se vuelve a hablar de la salida de Grecia del euro

Pero ayer fue el propio primer ministro heleno, Lucas Papademos, que advirtió a los representantes sindicales y empresariales que Grecia caerá en un default desordenado en marzo si no arregla con la troika (FMI-BCE-UE). «Sin un acuerdo con la troika y mayor financiamiento, en marzo Grecia enfrentará un riesgo inmediato de cese de pagos incontrolable», dijo Papademos en las reuniones.
Especulaciones
Algunos analistas especulan que ambos funcionarios exageran con el fin de lograr que se acelere la implementación de las reformas exigidas por la troika y asegurarse el rescate de 130.000 millones de euros. Sin embargo, la situación helena no brinda mucho margen para especulaciones. Es más, ya hay dos fechas claves que los inversores tienen presentes y que dominan sus decisiones: el 20 de marzo y la fecha de las elecciones que serían en abril.
Pero otra señal que daría a pensar que los funcionarios griegos no están exagerando es el rumor que se esparció por estas horas por el viejo continente que según fuentes de la Comisión Europea, que se filtró en los medios italianos, en la próxima cumbre del Consejo Europeo del 30 de enero ya se hablaría de manera informal de la permanencia de Grecia en la eurozona, aunque reconocen que la prioridad de la agenda es la reforma de los Tratados.
Aunque la salida del euro está prohibida por los tratados (artículo 50 del Tratado de Lisboa), las declaraciones de los funcionarios griegos obligaron a que miembros de la Comisión Europea salieran a explicar que no había planes para una salida de la eurozona en 2012.
Ello explicaría por qué la canciller alemana, Angela Merkel, presionó para sacar la reforma el año pasado. Lo cierto es que después de la cumbre de la UE del 9 de diciembre pasado, la próxima fase tendrá lugar el 30 de enero, considerada, por funcionarios comunitarios, una oportunidad para hablar de cualquier eventualidad incluyendo los resultados de una salida de Grecia.
El sendero que conduciría al país fuera del euro, tiene entonces dos fechas muy concretas, una la del 20 de marzo cuando Grecia debe enfrentar vencimientos de deuda por 14.400 millones de euros; y la otra relacionada con la fecha de las elecciones, que serían en abril.
Por el momento la troika tiene previsto desembarcar en Atenas durante la segunda quincena de enero para revisar las medidas contra la crisis y acordar nuevos desembolsos al país. Allí definirá si otorga o no un nuevo paquete de ayuda a Atenas, de 89.000 millones de euros, decidido en la Cumbre Europea del 26 de octubre pasado.
Negociaciones
Grecia encarará así con la misión de los inspectores las negociaciones para aplicar un plan económico financiero creíble para el período 2012/15, aunque afronta la fecha crucial del 20 de marzo. La troika sigue presionando a Grecia para que reduzca el salario mínimo por debajo de los 600 euros actuales, pero los sindicatos rechazan de plano esa opción. Según una carta que filtró ayer la emisora Skai, la troika envió una carta al Ministerio de Trabajo griego en la que pide al Gobierno que resuelva ese tema mediante un decreto ley si los sindicatos y la patronal no llegan a un acuerdo.
Papademos está tratando de encontrar apoyo en los interlocutores sociales y los responsables políticos para adoptar las medidas de austeridad exigidas por el FMI. El punto más conflictivo está relacionado con el plan 2013-2015, que prevé una fuerte reducción del gasto público y recortes en el sector público, incluidas las pensiones.
Para Bruselas es prioritario resolver la reestructuración de la deuda griega, que comenzó hace meses. El asesor jurídico y financiero Cleary Gottlieb Lazard trabaja desde hace meses en cómo manejar la emergencia griega, para el Instituto de Finanzas Internacionales, que representa el lobby de la banca internacional. Los técnicos del FMI saben que los márgenes operativos son escasos, como lo demuestra el último informe de la troika (la cuarta revisión, ver facsímil) de octubre pasado. En el caso de una quita del 50% a los bonistas y la adopción plena del programa de ajuste, la deuda pública griega podría volver al 120% del PBI a fines de 2020.
El lapidario informe sostiene que Grecia ha dado un giro para peor, con la economía cercada por el ajuste y la recesión y el espiral precios-salarios, en lugar de lograr aumentos vía reformas estructurales que impulsarían la productividad. Sostiene que las autoridades tienen problemas para cumplir con los compromisos políticos y la sostenibilidad de la deuda muestra que seguirá siendo alta a pesar de proyectar un mejor crecimiento económico. En pocas palabras es insostenible.
En el acuerdo del Consejo Europeo de 21 de julio pasado se acordó una quita del 21%. Luego en la reunión del Consejo Europeo del 26 de octubre se la elevó a un 50%. Hoy siguen presionando por una quita del 75%. Pero temen que esto podría crear un precedente para todas las transacciones de este tipo en la eurozona. Por ello no extrañó que uno de los principales hedge fund, Vega Asset Management, abandonó la mesa de negociaciones antes de Navidad, amenazando con acciones legales.


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