26 de enero 2010 - 00:00

Preparan un plan de desarrollo para Haití a diez años

El primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive; el jefe de Gobierno de Canadá, Stephen Harper; y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, durante el minuto de silencio por las víctimas del sismo con el que se abrió la conferencia de Montreal.
El primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive; el jefe de Gobierno de Canadá, Stephen Harper; y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, durante el minuto de silencio por las víctimas del sismo con el que se abrió la conferencia de Montreal.
Montreal - La comunidad internacional debatió ayer en Montreal un plan a diez años para reconstruir Haití, devastado por el terremoto del 12 de enero, y colocar al país más pobre del continente en la vía del desarrollo.

Los «amigos de Haití» -más de una decena de países implicados en la ayuda al país caribeño- se dieron cita en la ciudad canadiense para intentar poner en pie una estrategia coordinada a largo plazo.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper, anfitrión del encuentro, dijo que se establecerían «los principios de un plan que guiará la reconstrucción de Haití de forma eficaz, coordinada y estratégica para la próxima década».

Participaron el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive; la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton; el canciller de Francia y el de Brasil, Bernard Kouchner y Celso Amorim; así como representantes de la Argentina, España, Japón, Chile, Costa Rica, México, Perú y Uruguay.

La iniciativa continuará en marzo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde se realizará una conferencia internacional de donantes.

Bellerive explicó que para su país «la prioridad absoluta es satisfacer las necesidades vitales de la población civil»: víveres, medicamentos y vivienda.

Cerca de dos semanas después del devastador terremoto, las autoridades haitianas estiman que el balance de muertos es superior a los 150.000, sin contar los cadáveres que aún se encuentran bajo los escombros. En total, se teme que la cifra se eleve a 350.000.

Ciento treinta y tres personas fueron rescatadas con vida desde el terremoto que, además, dejó más de 194.000 heridos y dejó a un millón de personas sin techo.

Sin embargo, el punto fundamental es la «reconstrucción» del país a largo plazo, agregó el primer ministro, quien admitió no estar «totalmente cómodo» con el término. «De ninguna manera vamos a volver al estado anterior. Hay que hacer más, mejor y diferente», dijo.

El jefe del Gobierno haitiano admitió que no era la primera vez que la comunidad internacional intenta ayudar a su país. «Hay que tratar de entender por qué hasta el momento todo eso no funcionó».

«¿Por qué tantos esfuerzos no condujeron al desarrollo de Haití?», preguntó Bellerive. Fustigó una «centralización excesiva» en torno a Puerto Príncipe que con el sismo «en 30 segundos hizo perder a Haití el 60% de su PBI».

Señaló, por otra parte, un problema de recursos humanos, al deplorar la pérdida de personal capacitado, antes de invitar a la diáspora haitiana a ayudar a llenar ese vacío de competencias, agravado por el sismo.

Montreal alberga a la comunidad de origen haitiano más importante de Canadá, con más de 100.000 personas, resultado del imán que representa la provincia francófona canadiense para ellos.

Por último, Bellerive minimizó la importancia de una eventual cancelación de la deuda de su país, al insistir en cambio en la importancia de las inversiones extranjeras: «No habrá renacimiento de Haití sin inversores», advirtió.

Canadá y organizaciones humanitarias llamaron justamente a cancelar la deuda externa haitiana, y el venezolano Hugo Chávez dio el primer paso al anular las obligaciones de ese país por la compra de combustible. «Haití no tiene deuda con Venezuela, es al revés: Venezuela tiene una deuda histórica con esa nación, con ese pueblo por el que no sentimos lástima, sino admiración y compartimos su fe, su esperanza», dijo el bolivariano al concluir una reunión extraordinaria de cancilleres de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

Bellerive aseguró que Haití «puede tomar por sí mismo» las riendas de la reconstrucción e incluso seguir asumiendo los compromisos de su deuda, pero aclaró que «necesita el apoyo masivo de la comunidad internacional».

«El dinero no es suficiente para reconstruir a Haití», coincidió por su parte el canciller de Canadá, Lawrence Cannon. «Tenemos que reconstruir una nación», agregó.

El canciller brasileño, Celso Amorim, indicó por su parte que el total de la ayuda comprometida por Brasil era de unos 230 millones, incluida la asistencia militar desplegada en el marco de la misión de la ONU y 15 millones frescos de fondos de emergencia. Pero insistió en que corresponde a Haití dirigir el esfuerzo.

«No hay que perder de vista que el centro de todo el esfuerzo de reconstrucción es un Gobierno haitiano con capacidad para dirigir», dijo Amorim. Según Harper, serán necesarios «al menos diez años de trabajo duro» para reconstruir el país.

Agencias AFP, EFE, Reuters, DPA y ANSA

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