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Presión gremial ayudó al PRO para ley que aumenta impuesto
Mauricio Macri ayer, en la inauguración de las pantallas Buenos Aires Mundial, donde se podrán ver los partidos de fútbol, en Plaza San Martín y Parque Centenario.
Mauricio Macri logró lo que no imaginaba cuando una barra del poderoso sindicato de empleados municipales porteños (Sutecba) se sentó en el recinto de la Legislatura para apurar el aumento de Ingresos Brutos. Los gremialistas permanecieron durante toda la sesión a la espera de la sanción de la ley que Macri promovió como única salida para conseguir $ 1.100 millones extras para aumentar salarios. No sólo eso: también la CGT avaló la suba (ver nota aparte), que en definitiva se hizo con un proyecto del peronismo que reemplazó al original del PRO y se aprobó en general con 33 votos (2 más que los necesarios). Esos avales del sindicalismo se apuntaron como respaldo al bloque del peronismo que conduce Diego Kravetz. En cambio, el kirchnerismo, conducido por Juan Cabandié, rechazó la norma lo mismoque el ibarrismo. Sobre el final quedaron solo los 33 diputados, ya que tras una dura disputa el resto de la oposición se retiró del recinto.
Por cierto, el proyecto inicial del macrismo no pasó el examen ya en comisión. El Gobierno porteño quería subir la tasa general de Ingresos Brutos (IB) del 3% al 3,5%, pero debió desistir y cambiar por la propuesta del grupo opositor.
El oficialismo llegó a la sesión con otra baja dentro del bloque, la de Mónica Lubertino, que, tal como se venía anunciando, adhiere a la línea de Francisco de Narváez que inauguró el diputado Daniel Amoroso. Los dos votaron con el macrismo, pero a cambio de incluir en la ley la creación de una Comisión de Seguimiento para controlar que los fondos se destinen efectivamente a los aumentos de sueldos.
Defensa
De esa manera, el PRO tuvo 26 diputados propios y aliados, más tres del PJ, un socialista, uno independiente y dos radicales para aprobar la ley más controvertida.
La defensa del proyecto estuvo a cargo del titular de la Comisión de Presupuesto, Álvaro González (PRO), sosteniendo que «estamos pidiendo la ampliación presupuestaria para pagar el salario de 120 mil trabajadores».
El socialista Julián DAngelo justificó las reformas tributarias de la provincia de Santa Fe como preámbulo para anticipar su voto a favor del aumento, pero aclarando: «Estamos convencidos de la inoperancia de una gestión que no tiene plata para pagar los sueldos».
De la Coalición Cívica, Sergio Abrebaya se quejó porque «todos los años Macri dice que el dinero no le alcanza, aunque todos los años la recaudación sube por la inflación».
Aníbal Ibarra consideró que «no hay ninguna situación de emergencia, no prevista, al contrario reclamada», en relación con que no se incluyó el aumento salarial en el Presupuesto 2010.
Hourest, a su turno, terminó en un contrapunto con el macrista González ante la cantidad de críticas que propinó al oficialismo mientras Proyecto Sur también desestimó acompañar el proyecto.
Kravetz habló del «paquete, que cada una de estas leyes tiene una única imputación específica, que es salario de los trabajadores». Sostuvo: «Nosotros que aprendimos decimos que no se puede con deuda pagar gasto corriente» y que en cambio «la Coalición aumentó con el macrismo hasta 400% de ABL a todos los porteños». Explicó que «recesivo es aumentar IB a 180.000 mil contribuyentes. Nuestra propuesta es aumentarles a los 2.000 mayores para dárselo a los trabajadores. No es cuestión de colgarse una estatuita de Lenin en la banca, sino hacer lo que decía Lenin. Rechazamos la propuesta del macrismo y si nos acompañan por primera vez podemos sacarles a los más ricos para que paguen a los más pobres».
Ironías
Saltó el izquierdista Marcelo Parrilli: «El día que Macri les saque dinero a los banqueros para dárselo a los trabajadores le prometo que entraré a la congregación religiosa que el diputado Kravetz elija». Tras la votación, Kravetz remató rozando la profanación: «Pido que se haga de mi religión judía; yo lo acompaño a la circuncisión».
Las otras leyes sancionadas ayer fueron el aumento a las tasas de delineación y construcción, incluyendo el pago de timbrado por trámites para habilitaciones (obtuvo 39 votos), moratoria (obtuvo 55 votos a favor, de 57) y la ampliación presupuestaria incluyendo esas reformas. La moratoria es para todos los impuestos impagos al 31 de diciembre de 2009.
La sesión terminó en un escándalo y con la retirada de 27 diputados del recinto, por la discusión sobre la incorporación a último momento de artículos que no estaban en el despacho inical.


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