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Presionado, Berlusconi bajó su candidatura
Berlusconi se ha esforzado durante semanas para sellar el acuerdo con sus exaliados buscando reforzar el bloque de la centroderecha, como parte de una estrategia para obstaculizar al Gobierno de centroizquierda que surgiría de la elección del 24 y 25 de febrero.
El magnate de los medios abandonó el cargo hace un año en el pico de la crisis económica italiana, tras lo cual fue acusado de haber tenido sexo con una prostituta menor de edad.
El líder de la separatista Liga Norte, Roberto Maroni, confirmó el acuerdo de coalición y dijo en una conferencia de prensa que el mismo «dice explícitamente que el candidato a primer ministro no será Silvio Berlusconi».
Más temprano ayer, Berlusconi reveló a una radio local que selló el pacto con Maroni -que fue socio de coalición en su último Gobierno- y había dejado abierta la puerta sobre el tema del cargo de primer ministro en un futuro Gobierno conservador.
Berlusconi, que dejó el poder en noviembre de 2011 para dar lugar a la formación de un Gobierno tecnócrata dirigido por Mario Monti, dijo que aún no estaba seguro de quién sería primer ministro en un Gobierno de centroderecha.
«El titular de la coalición va a ser el que dirá quién será el candidato a primer ministro si ganamos», dijo el multimillonario de 76 años, y agregó que preferiría ser ministro de Economía y que seguramente el secretario del PDL, Angelino Alfano, sería el primer ministro.
Maroni, por su parte, indicó que le gustaba la idea de Alfano, pero que el candidato de la Liga sería Giulio Tremonti, quien fue ministro de Economía en el último Gobierno de Berlusconi.
La Liga Norte respalda políticas estrictas en materia de inmigración y favorece el otorgamiento de un mayor poder y autonomía a las 20 regiones que componen Italia.
Este partido quiere específicamente que más ingresos impositivos de los que ahora van al Gobierno nacional sean destinados directamente a las regiones, argumentando que el norte, rico en recursos, está asumiendo los costos de un sur que considera corrupto y pobre.
Un sondeo de opinión publicado el domingo mostró que una alianza entre el PDL y la Liga Norte podría acaparar alrededor del 28% de los votos.
Una coalición de centroizquierda liderada por Pier Luigi Bersani, del Partido Democrático, obtendría entre el 38 y el 39%, según la encuesta. El bloque centrista de Monti se quedaría con entre el 14% y el 15% de los sufragios.
Agencias Reuters y DPA, y Ámbito Financiero


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